Le piden al Presidente Obama que consulte al Congreso antes de iniciar una acción militar en contra de Siria

25 de marzo de 2013

25 de marzo de 2013 — El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo durante una entrevista con Jake Tapper de la cadena noticiosa CNN el pasado jueves 21, que aunque considera que es un tema serio las acusaciones de que el gobierno sirio utilizó armas químicas en contra de las fuerzas de oposición, "esperaría que cuando el Presidente considere su decisión sobre cual será nuestra reacción, que consulte de verdad con los dirigentes bipartidistas del Congreso, algo que no sucedió antes cuando nos involucramos en Libia. Esto es una parte importante del proceso, y yo esperaría que se dirija al Congreso para que podamos formar parte de este proceso".

Aunque en sí misma fue una solicitud amable, pedirle en su cara al Presidente que solicite la opinión del Congreso antes de iniciar otra guerra, el hecho de que Boehner lo dice, es significativo.

Un repaso de las noticias de ese entonces, muestra que el 19 de marzo del 2011, Obama le envió al Senado y a la Cámara de Representantes una carta "mientras dormían" en donde les informaba que en dos días las fuerzas militares de EU iban a iniciar ataques aéreos en contra de las instalaciones militares del gobierno de Libia. El 20 de marzo, Boehner dio unas declaraciones tibias sobre la necesidad de que Obama compartiera sus ideas, donde dijo que "el Presidente es el comandante en jefe. Pero el gobierno tiene la responsabilidad de definir para la población estadounidense, el Congreso y nuestra tropas, cual es la misión en Libia". Esto aparentemente fue una concesión a un pequeño núcleo de los miembros del Partido Republicano en la Cámara de Representantes que exigía que el Presidente buscara la autorización del Congreso antes de irse a la guerra, a la vez que se adhería a la ideología del partido durante la era de G. W. Bush, de aceptar que el Presidente puede hacer prácticamente lo que quiera en lo que se relaciona a la seguridad nacional. No fue sino hasta 90 días después de que se iniciaran las acciones en Libia, cuando amenazaba la posibilidad de que Estados Unidos enviara tropas a Libia, que Boehner empezó a hacer ruidos de que Obama necesitaba pedir autorización al Congreso para continuar con su espléndida guerrita en Libia.

El llamado de Boehner a Obama para que consulte al Congreso, implícitamente antes de emprender una acción militar en Siria, sugiere una vez más que el liderato del Partido Republicano se está viendo cada vez más imposibilitado de imponer la "disciplina del partido" de la manera característica en los parlamentos, en los temas claves. La revuelta, para bien o para mal, en las filas republicanas en la Cámara de Representantes sobre una variedad de temas, ya no se puede apaciguar con declaraciones como la que hizo Boehner en marzo del 2011.