La CIA coordina los envíos de armas a los grupos de rebeldes sirios

26 de marzo de 2013

26 de marzo de 2013 — De acuerdo con un extenso informe publicado el 24 de marzo en el diario New York Times, Arabia Saudita, Qatar y Jordania han estado enviando armas a los aeropuertos de Turquía destinadas a la oposición siria, desde donde después son enviadas a las fronteras con Siria. El informe del New York Times dice que la operación comenzó en enero de 2012, y se mantuvo intermitente hasta noviembre, cuando se unieron los saudíes. Toda la operación se coordina por la CIA (supuestamente para asegurar que sólo grupos "aprobados" reciban las armas) con la participación explicita del gobierno turco, que incluso le han colocado traspondedores a los camiones que transportan las armas desde los aeropuertos a la frontera con Siria, de manera que puedan rastrearlos durante toda la ruta. Un ex funcionario de la CIA dijo al diario que la CIA se involucró desde el principio, por orden del entonces director David Petraeus, quien calculaba que de todos modos los países vecinos iban a suministrar armas, y de este modo se conseguía un poco de influencia de Estados Unidos sobre el proceso, para dirigir las armas fuera de los grupos yihadistas e impedir que se entregaran armas portátiles con proyectiles antiaéreos.

El diario estima que han ocurrido más de 160 vuelos con cargamentos provenientes de Arabia Saudita, Jordania y Qatar en aviones de transporte táctico C-130 de Qatar, aviones de transporte militar pesado C-17 e IL-76 propiedad de una compañía de carga de Jordania que es considerada como compañía de fachada de la Fuerza Aérea de Jordania. El avión C-17 siempre ha salido desde la base aérea de Al Udeid, que también alberga la mayor concentración en toda la región de bombarderos, aviones cisterna y de carga de la Fuerza Aérea estadounidense. Se dice que el IL-76 ha hecho al menos 36 viajes ida y vuelta entre Croacia —donde, según se informa, los saudíes han hecho grandes compras de armas— y la capital jordana, Amman, de diciembre a febrero y también cinco vuelos entre Amman y Turquía en enero, según la información de tráfico aéreo obtenido por el New York Times.

"Una estimación conservadora de la carga de estos vuelos sería de unas 3500 toneladas de equipo militar", le dijo al diario Hugh Griffiths del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, quien monitorea la transferencia ilegal de armas. Él señaló que "la intensidad y frecuencia de esos vuelos... sugieren una operación logística militar clandestina bien planificada y coordinada".