En Europa reina la incertidumbre y el nerviosismo después del acuerdo con Chipre

27 de marzo de 2013

27 de marzo de 2013 — El brutal "acuerdo" impuesto sobre Chipre ha provocado una total incertidumbre y nerviosismo por toda la zona del euro, a pesar de las vehementes insistencias de los funcionarios de la Unión Europea (UE) y de la Comisión Europea (CE) de que el caso de Chipre es claramente "único" y no una política generalizada para la región.

El Telegraph de Londres de hoy propaló ruidosamente, al igual que otros periódicos usando lenguaje similar, "Rescate de Chipre: los ahorradores van a ser atracados para salvar al euro en crisis futuras". El ministro de Finanzas de Finlandia, Alexander Stubb dijo muy abiertamente, sobre el acuerdo con Chipre, que "ahora estamos a la vez metiendo dinero para el rescate como sacando para los rescates, para separar la banca de la soberanía y movernos hacia una unión bancaria. Los bancos no son simplemente bóvedas de depósitos, sino instituciones que toman riesgos de los cuales también los clientes son responsables. El mensaje es que el inversionista privado tiene que aceptar los golpes. Es un principio nuevo y uno muy bueno!"

Pero hay una preocupación mayor por la forma "desordenada" en que se manejó la crisis de Chipre y sus implicaciones para el futuro en la zona del euro. El ministro de Hacienda de Gran Bretaña, George Osborne, aparentó preocupación por los chipriotas hoy cuando dijo ante la Comisión Selecta del Tesoro que "desafortunadamente para la población chipriota, esto no es más que el principio. Enfrentan una contracción severa del PNB, que no le desearía a nadie". Rechazó las declaraciones del ministro de Finanzas de Holanda, Jeroen Dijsselbloem, en el sentido de que el acuerdo con Chipre representa una especie de "patrón" a seguir en los futuros rescates de la zona del euro. Para cubrirse el trasero, los funcionarios de la UE están caracterizando ahora las declaraciones públicas de Dijsselbloem como una "metida de pata" colosal.

El acuerdo con Chipre pone al Mecanismo de Estabilización Europeo (MEDE) en el patíbulo, creándole problemas serios a España e Irlanda, que estaban contando con este para recapitalizar sus bancos "sin tener que destruir su sector financiero al tener que infligirle enormes pérdidas a los inversionistas", comentó el Telegraph. Según la descripción de Dijsselbloem, "yo pienso que el enfoque tiene que ser: hagamos algo sobre los bancos dentro de los bancos primero, antes de considerar el dinero público o cualquier otro instrumento proveniente de la parte pública".

Como lo expresó con preocupación Bill Emmott en The Guardian, las continuas exigencias de austeridad de Alemania y otras naciones del "norte de Europa" también podrían desatar el caos. Es cierto, dice Emmott, que el acuerdo con Chipre era un necesario "amor apache" pero si continua lo de "apache" y no el "amor" (!), "es probable que se intensifique la rebelión en contra de la austeridad, el euro y sobre todo Alemania". Una recesión sin fin, con una alta tasa de desempleo en Grecia, Italia y España "es un peligro aún mayor" que incluso una crisis bancaria en el sur de Europa, advierte Emmott. Agrega que si Alemania se espera hasta que concluyan sus elecciones federales para cambiar su política "sadomasoquista", pudiera verse enfrentada para entonces con un "gobierno vehementemente antialemán" en Italia, posiblemente encabezado por Bebe Grillo o incluso Berlusconi.

"El rescate de Chipre pudiera no ser el último" fue el encabezado de hoy en el Wall Street Journal, que pone en duda la "credibilidad" de todo el paquete de rescate, y el fin que pudiera tener el sector bancario; ninguna mención de la población. "El riesgo es que la pérdida de confianza es tan severa que, como en el caso de Grecia, se van a necesitar más rescates".