Bancos españoles se apoderan de los depósitos, al estilo Chipre

29 de marzo de 2013

28 de marzo de 2013 — El presidente del Eurogrupo (que reúne a todos los ministros de Hacienda de la zona del euro) Joeron Dijsselbloem, causó un escándalo político y temblores por corridas en los bancos principales de Europa, con sus comentarios del 25 de marzo en el sentido de que el gran robo bancario de Chipre era efectivamente un "patrón" para los demás países de Europa. El influyente Grupo de Trabajo del Eurogrupo inmediatamente publicó un memorando interno donde negaban que el caso de Chipre de ningún modo era un "patrón", como lo informó el diario Wall Street Journal el miércoles 27. Y el día anterior, el Primer Ministro español, Mariano Rajoy, dio una rueda de prensa conjunta con el Presidente de Francia, Francois Hollande, para proclamar que "el problema del sector bancario chipriota es diferente [al del resto de Europa]; la decisión adoptada es extraordinaria y única, y se aplicará de manera extraordinaria y únicamente en Chipre".

Pero al mismmo tiempo que Rajoy hablaba, su gobierno anunciaba por otro lado el esperado arreglo final de los casos de cinco bancos españoles quebrados, empezando con el gigante Bankia, que implicaba desplumar hasta un millón de pequeños depositantes de esos bancos desde el 30% hasta el 70% de sus depósitos, alrededor de unos 6,000 millones de euros. Aunque el mecanismo empleado es un poquito diferente al utilizado en Chipre, la política es idéntica. El sistema financiera internacional está en pleno desplome; se acabó el juego, y se está forzando a los pequeños depositantes y a la población en general paguen los platos rotos para rescatar a los grandes especuladores internacionales.

La única alternativa a ese robo genocida, como ha explicado repetidamente Lyndon LaRouche, es la implementación internacional de la plena separación bancaria bajo la legislación Glass-Steagall.

En el caso del banco Bankia de España, el latrocinio implica el hecho de que en los últimos años, de modo fraudulento el banco ha convencido con triquiñuelas a más de 400,000 pequeños depositantes a que utilicen sus ahorros para adquirir las "acciones preferentes" del banco —-conocidas nomás como las "preferentes" en España— con la promesa de grandes intereses de ganancia. Se ofrecen en el mercado como depósitos a plazo fijo, pero ahora resultó en que la realidad con las preferentes es que no se pueden liquidar, o si no, tienen plazos de maduración de hasta ¡mil años!

Con la quiebra de Bankia, la agencia encargada de la intervención a los bancos, FROB, ha impuesto una "quita" de entre 39% y 50% a todos los tenedores de "preferentes", y luego los obligan a que conviertan esas acciones en acciones comunes de Bankia. Como parte del arreglo, esas acciones comunes, que la semana pasada se cotizaban en 2 euros por acción, se van a reducir drásticamente a un centavo de euro por acción, una pérdida del 99%. El presidente de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), Manuel Pardos, ha denunciado este arreglo como un "doble robo y fraude", y han metido demandas contra las principales instituciones financieras de España por el "delito de fraude masivo al consumidor".

Además de Bankia, están metidas en este robo otras cuatro instituciones financieras quebradas: el Catalunya Banc está recortando las preferentes en un 61%, el Banco Gallego en 50%, Novagalicia Banco en 43%, y el Banco de Valencia en 90%. En los cinco casos juntos, como señala el Wall Street Journal la "mayoría" de los tenedores de preferentes son pequeños depositantes.

Hay tres aspectos del latrocinio que cabe señalar:.

1) La "quita" con que fueron defraudados los pequeños depositantes se impuso al gobierno español como parte del Memorando de Entendimiento de julio de 2012 con la odiada Troika, los mismos criminales que acaban de cometer el gran asalto bancario en Chipre.

2) Mientras que el Primer Ministro Rajoy estaba ocupado con su personificación de Pinocho, su viceministro de Economía, Fernando Jiménez Latorre, le aseguraba al Senado español que el arreglo "fue lo más generoso posible, porque convierten a los titulares de estos productos [las 'preferentes'] en accionistas, y de esa forma se aligera su carga para sanear la entidad". La solución, dice "es satisfactoria, si se compara a otros casos ocurridos dentro de la Unión Europea".

3) La estafa de las "preferentes" en España es casi idéntica al saqueo a los consumidores que cometió a fines de los años de 1930 el entonces First National City Bank (hoy Citibank), cuya denuncia por parte del fiscal del caso Ferdinand Pecora en las famosas audiencias del Congreso en 1933, que dieron paso a la aprobación de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt ese mismo año.