Mueren más civiles sirios a manos de los títeres británico-saudíes aliados de Obama

30 de marzo de 2013

30 de marzo de 2013 — "El número de transportes aéreos con armas" que se han enviados a los rebeldes sirios, en especial a las fuerzas de Al Qaeda que han encabezado las fuerzas militares de los rebeldes, "se han duplicado en las últimas cuatro semanas", según informa el periódico Al Akhbar de Beirut, Líbano, que cita una investigación de la agencia de noticias Associated Press (AP).

AP dice que el aumento del envío de armas se "coordina con Estados Unidos, en la preparación para avanzar sobre la capital, Damasco". AP afirma que ha confirmado la versión del tráfico de armas que llevan a cabo Estados Unidos, Qatar, Turquía, Arabia Saudita y Jordania, mediante "cuatro fuentes, que incluyen a un funcionario árabe, un diplomático y un experto militar". El funcionario árabe es procedente de uno de los países que participan en la operación.

De acuerdo con AP. "Arabia Saudita y Qatar proporcionan los fondos para las armas. Jordania y Turquía aportan los canales terrestres para que los envíos lleguen a los rebeldes, mientras que el destino de los envíos se coordina con Estados Unidos y con otros gobiernos de occidente".

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, reconoció abiertamente la semana pasada este acuerdo, en una declaración donde dijo que Estados Unidos "no se interpone en el camino de otros países que han tomado la decisión de proporcionar armas".

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos se encuentran ahora recabando evidencias sobre cómo han utilizado esas armas los rebeldes en contra de civiles, y eso podría probar que Obama, Kerry y otros funcionarios del gobierno de Estados Unidos son culpables de crímenes de guerra por el asesinato de civiles sirios perpetrados por sus clientes rebeldes.

Un funcionario de inteligencia estadounidense de alto nivel dijo a la revista EIR que las armas enviadas en aviones por Arabia Saudita y Qatar incluyen baterías de artillería y morteros. En los recientes ataques a Damasco, los rebeldes sirios han utilizado esos sistemas para alcanzar objetivos del gobierno que se encuentran dentro de Damasco y esos ataques han matado civiles. El funcionario de inteligencia dijo que a los rebeldes "no les importan" las víctimas civiles.

El 27 de marzo lanzaron un ataque con morteros —idéntico al tipo de ataque que describió el funcionario de inteligencia estadounidense— sobre la Universidad de Damasco, matando por lo menos a 15 estudiantes e hiriendo a otros tantos. Varios periódicos a favor del gobierno han culpado del ataque a las fuerzas rebeldes y "la Unión Nacional de Estudiantes condenó el cobarde ataque terrorista contra la facultad de arquitectura de la Universidad de Damasco", informó la televisión siria.

El ataque del 27 de marzo sobre la Universidad es el segundo asesinato de estudiantes en masa, en lo que va de este año. El 14 de enero pasado murieron 83 estudiantes de la prestigiosa Universidad de Aleppo en un ataque con misiles, mientras estaban sentados haciendo un examen y otros 162 resultados heridos. El embajador de Siria ante las ONU, Bashar Ja´afari, dijo al Consejo de Seguridad de la ONU que las fuerzas rebeldes fueron los responsables.

Aunque los rebeldes también alegaron que el ataque fue hecho por las fuerzas del gobierno, ese ataque fue un punto de inflexión, en que las organizaciones internacionales empezaron a informar que los rebeldes estaban cometiendo crímenes de guerra a gran escala.