La Comisión Europea ha contemplado utilizar los depósitos para rescatar a los bancos desde junio de 2012 -- actualizado

1 de abril de 2013

1 de abril de 2013 — Un día después del escándalo que causó la declaración del presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, cuando metió la pata y dijo descaradamente que el plan de rescate de Chipre, consistente en robarse los depósitos bancarios, también se aplicaría a otros países de la zona del euro, la Comisión Europea confirmó que efectivamente esa era su política.

"En este momento no es posible rescatar a los bancos utilizando los depósitos menores a 100,000 euros, ni ahora ni en el futuro", pero, "en la propuesta de la Comisión, que está bajo discusión, no se excluye que los depósitos por encima de los 100,000 euros podrían ser instrumentos elegibles para utilizarlos como rescate interno... Es una posibilidad", dijo el 26 de marzo Chantal Hughes, vocera de Michel Barnier, el Comisionado Europeo para Servicios y Mercado Interno, durante la rueda de prensa de la CE sobre la crisis bancaria. (Más adelante se incluye la trascripción de su respuesta a la pregunta sobre el tema en cuestión).

En realidad, la nueva lógica que propone la Unión Europea desde junio es que en vez de los "rescates externos" (financiar a los bancos quebrados con el dinero "externo" de los contribuyentes) hacer "rescates internos", o sea, utilizar los recursos "dentro del banco" mismo, tales como las acciones, bonos y "si se requiere" los rendimientos de los depositantes y los depósitos mismos, considerados como si fuesen inversiones "sin garantías".

Todo el procedimiento que se aplicó en Chipre ya se describía con gran detalle en la Propuesta de la Comisión Europea para una Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo, con fecha 6 de junio de 2012, a fin de "establecer un marco para la recuperación y resolución de las instituciones de crédito y firmas de inversión" (en preparación de la Directiva de Recuperación y Resolución) considerada como la piedra angular para la creación de una "Unión Bancaria". El procedimiento, que inicialmente se tenía contemplado para el 2018, se probó de manera precoz en Chipre, como conejillo de Indias.

Para empezar, la propuesta de Barnier planea la creación de "un régimen de insolvencia especial", dado que actualmente "las leyes de insolvencia no siempre son adecuadas para manejar de modo eficiente la quiebra de instituciones financieras en la medida en que no consideran apropiadamente la necesidad de evitar perturbaciones en la estabilidad financiera". Presentada como una solución, la "resolución constituye una alternativa a los procedimientos de insolvencia normal" y "limitan la exposición del contribuyente a las pérdidas por el apoyo a la insolvencia. En el proceso, también asegura certeza legal, transparencia y predictibilidad con respecto al tratamiento de los acreedores de los accionistas y del banco, y preserva un valor que de otro modo se destruiría en la bancarrota. Además, al eliminar la certeza implícita de un rescate externo financiado públicamente para las instituciones, la opción de resolución debe fomentar a los acreedores sin garantías a que evalúen mejor el riesgo asociado a sus inversiones".

La propuesta dice que, una vez que "se satisfagan las condiciones iniciales para la resolución, las autoridades de resolución tendrán las facultades para aplicar las siguientes herramientas de resolución: (a) venta de la empresa; (b) institución puente; (c) separación de activos; (d) rescate interno".

Entre las herramientas de "rescate interno" se especifica que "las autoridades de resolución deben tener la facultad de utilizar para el rescate interno todas las obligaciones de la institución. Sin embargo, hay algunas obligaciones que serían excluidas ex ante [es decir, de antemano] (tal como las obligaciones garantizadas, depósitos cubiertos y obligaciones con una madurez residual de menos de un mes)". Por substracción, esto quiere decir que los depósitos "sin garantía" (por arriba de 100,000 euros) no estarían excluidos.

En términos de depósitos, la resolución añade que sería justo que se invite a los diversos Esquemas de Garantía de Depósitos (EGD) de los países involucrados a que ayuden en la "resolución":

"Los Esquemas de Garantías a los Depósitos pueden ser llamados a contribuir a la resolución de dos maneras: Primero, los esquemas de garantías a los depósitos deben contribuir con el propósito de asegurar la continuidad en el acceso a los depósitos que cubre. Los Esquemas de Garantías a los Depósitos están establecidos actualmente en todos los Estados Miembros de acuerdo a la Directiva 94/19/EC. Estos compensan a los depositantes minoristas hasta los EUR 100,000 euros con respecto a la indisponibilidad de los depósitos, antes de que les sean subrogados en un procedimiento de liquidación". Pero, dado que la "resolución" supuestamente "evita" una situación de indisponibilidad de los depósitos garantizados, "es deseable que los EGD contribuyan por un monto equivalente a las pérdidas que hubiesen tenido que cubrir en los procedimientos normales de insolvencia, según lo refleja el párrafo 1 del Artículo 99".

"Segundo, aunque los Estados Miembros deben utilizar al menos los EGD con el propósito de proporcionar efectivo para garantizar la continuidad en el acceso a los depósitos que cubre, tienen la discreción de cómo financiar la resolución". De manera sofista, la propuesta alega que "cuando está en vigor un marco de resolución que limita el contagio, reduce el número de quiebras bancarias, y por lo tanto la probabilidad de los desembolsos de las EGD".

Respuesta de Chantal Hughes a la pregunta sobre la propuesta de la CE para utilizar los depósitos en los rescates bancarios

1 de abril de 2013 – Enseguida reproducimos la trascripción que hizo el semanario EIR a la pregunta que se le hizo a Chantal Hughes en el informe de prensa que dio la Comisión Europea (CE) el 26 de marzo como respuesta a la crisis bancaria. La pregunta se refiere a la propuesta de la CE con fecha junio de 2012 para rescatar a los bancos utilizando los recursos internos del mismo. Lo que sigue es traducción del original en ingles.

Pregunta: En las propuestas de resolución que hizo la Comisión desde el año pasado, hay un instrumento de rescate interno. ¿Qué significaría eso en concreto en el caso de Chipre, donde no hay muchos tenedores de bonos? ¿Sería posible utilizar los depositantes para un rescate bajo esta propuesta?

CHANTAL HUGHES: Para empezar, una declaración muy, pero muy clara: En ningún momento es posible utilizar como medio de rescate interno los depósitos menores a 100,000 euros, ni ahora ni en el futuro. En ningún momento es posible. Cuando hablamos de depositantes sin garantías, como señalas justamente que en el marco de resolución que se propuso el año pasado en junio, una de las herramientas es ciertamente el rescate interno.

¿Cómo funciona el rescate interno? El rescate interno permite recapitalizar a un banco, con los accionistas aniquilados o diluidos, los acreedores tendrán que reducir sus reclamos o convertirlos en acciones. Como parte de ese marco, habrá un orden predefinido en términos de la jerarquía de los reclamos, a fin de que la institución pueda recuperar su viabilidad. Ahora, en la propuesta de la Comisión, que está actualmente, como digo, en discusión, de modo que no puedo decirles cual será el acuerdo final, no se excluye que los depósitos de más de 100,000 euros puedan ser instrumentos elegibles para utilizarlos en el rescate interno. Repito, no se excluye, es una posibilidad. Por el momento, en términos de la propuesta que hizo la Comisión, que los depósitos sin garantía, mayores a 100,000 euros —solo los mayores a 100,00 euros— pueden ser utilizados en el rescate interno. Pero las discusiones están todavía en marcha y yo no puedo decirles cual será el acuerdo final entre el Consejo [Europeo] y el Parlamento Europeo.