La siguiente crisis sistémica de la zona del euro

2 de abril de 2013

2 de abril de 2013 — El euro se está ubicando como el nuevo centro de la siguiente fase de la crisis sistémica, dice Liam Halligan en el diario Daily Telegraph de ayer, y advierte que los acontecimientos en Chipre presagian el próximo fin del euro. Denuncia el llamado "rescate interno" con el dinero de los depositantes porque no es más que un robo.

"Mientras que la maquinaria de relaciones públicas de Bruselas habla incesantemente de los 'oligarcas rusos' la realidad es que 100,000 euros no son una enorme cantidad de dinero. Esta Semana Santa, por todo Chipre, cientos de empresas de propiedad familiar, están tratando de hacerle frente al hecho de lo que ellos consideran es un robo de su capital de trabajo. Han sido también golpeadas diversas organizaciones de beneficencia, universidades y otros fondos educativos. Como dije, los depositantes no son inversionistas. Existe una distinción absolutamente crucial entre ellos... Meterse en contra de cualquier depositante, grande o pequeño, socava seriamente el tejido financiero y legal del capitalismo mismo".

En cuanto al control de capitales, afirma que violan los artículos 63 y 65 de los tratados de la Unión Europea, en el sentido de que dichos controles se justifican " solo en base a seguridad pública o política" y "no debe constituir una forma de discriminación arbitraria o restricción disfrazada del libre movimiento de capital y de pagos".

Halligan advierte que "lo que sucede en Chipre pone en duda el futuro del euro... Queda abundantemente claro que la zona del euro, la segunda economía más grande del mundo, es ahora la región en donde es más probable que se inicie una sacudida sistémica en los mercados internacionales".

Luego destaca los acontecimientos en Italia, en donde todavía no hay gobierno, y en Eslovenia, que parece ser el siguiente miembro de la zona del euro en pedir un rescate. Sin embargo advierte que Eslovenia, que es "un país ferozmente independiente, es más probable que abandone la moneda única que aceptar que lo anden zarandeando los Estados miembros grandes. Y una vez que se rompa el mito, y se muestre que la membresía al euro no es para siempre, la especulación del mercado pudiera volver imparable otras salidas".