Obama y la Casa Blanca se jactan de recortes por un billón de dólares en el presupuesto

11 de abril de 2013

11 de abril de 2013 — El Presidente Obama y su vocero presupuestario se jactaron de que la propuesta presupuestal de Obama, presentada ayer, "concluye la tarea" de lograr el objetivo de reducir el déficit por $4 billones de dólares, que ha promovido la Comisión de Simpson Bowles (la llamada "Comisión bazofia", que hizo las recomendaciones para los recortes). La Casa Blanca dijo que, aparte del recorte de $2.5 billones de dólares que ya acordó Obama con el Congreso, sus nuevas propuestas (que en realidad no son nuevas), reducirían el déficit en otros $1.8 billones.

Aparte de la cortina de humo sobre supuestos nuevos ingresos y reducciones en los pagos de intereses, están los recortes en los gastos mayores por más de un billón de dólares proyectados para la siguiente década. Según las cifras presentadas hoy por la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB por siglas en inglés), estos consisten en:

— $400 mil millones en "ahorros" mediante las "reformas" al Medicare y el Obamacare;

— $230 mil millones de "ahorros" con la nueva contabilidad del Índice de Precios al Consumidor (IPC "encadenado") para el Seguro Social y otros programas (lo que se van a robar a los pensionados del Seguro Social porque no les van aumentar anualmente lo correspondiente a la inflación);

— $200 mil millones en otros programas obligatorios como los subsidios a la agricultura y las prestaciones federales para el retiro;

— $200 mil millones en recortes en los gastos discrecionales, la mitad de los cuales son de defensa y la otra mitad en programas no relacionados con la defensa.

En el Congreso, la propuesta de Obama fue recibida mucho más favorablemente entre los republicanos que entre los demócratas, según los boletines noticiosos Político y The Hill que circulan en el Capitolio. Felices porque Obama está "enseñando algo de pierna", los republicanos dijeron que es un buen principio pero que necesita que vaya más allá. Por ejemplo, el senador Ted Cruz (Texas) dijo que estaba "animado" por las propuestas de Obama. El senador John Boozman (Arkansas) dijo que era bueno que Obama hubiera puesto sobre la mesa de discusiones el Seguro Social y el Medicare (el programa gubernamental de asistencia médica a los mayores de 65 años). Mike Johanns (Nebraska) la calificó de un paso en la dirección correcta. Dean Heller (Nevada) la calificó de "positiva". Richard Shelby (Alabama) la calificó de un punto de partida. Johnny Isakson (Georgia) alabó a Obama. Saxby Chambliss (Georgia) la llamó un paso en la dirección correcta.

Entre los demócratas, la reacción en general fue de un silencio nervioso o algo peor. La presidenta de la Comisión de Presupuesto del Senado, Patty Murray (demócrata de Washington) y el dirigente de la mayoría Harry Reid contrastaron ambos el presupuesto aprobado por el Senado y enviado a Obama, quienes señalaron que no habían incluido el IPC encadenado y diciendo en esencia: nosotros tenemos nuestro presupuesto, Obama tiene el suyo. El senador Tom Harkin (demócrata de Iowa) fue más explícito, diciendo, "hay muchos progresistas que comparten mi perspectiva sobre esto: el IPC encadenado es una causa perdida".