Nuevo libro demuestra 'Por qué mata la austeridad'

4 de may de 2013

4 de mayo de 2013 — La política de austeridad está matando gente en Norteamérica y en Europa, y en dondequiera que se impone. Esa es la conclusión de un nuevo libro que se dio a conocer esta semana por sus autores, el sociólogo y profesor de la Universidad de Oxford, David Stuclker, y el profesor de medicina y epidemiólogo de la Universidad de Stanford, Sanjay Basu. El libro se titula The Body Economic: Why Austerity Kills (El cuerpo de la economía: Por qué mata la austeridad), y saldrá al público el 21 de mayo. El universo del estudio se enfoca en Europa y América del Norte, y hace comparaciones con la Depresión de los 1930, pero sus conclusiones son universales. Una de las cosas que destacan los autores es que se reportaron 10,000 casos de suicidios y un millones de casos adicionales de depresión clínica en Norteamérica y en Europa luego del crac del 2007 y 2008.

Como se informa en el portal griego de noticias, enetenglish.com, en Grecia los recortes en el presupuesto de los programas de prevención del HIV y de programas contra el abuso de drogas y otros semejantes, ha provocado un aumento del 200% en los casos de Sida desde el 2011, lo cual atribuyen en parte a un aumento en el abuso de drogas en el contexto de una tasa de 50% de desempleo juvenil. Ahora más recientemente, Grecia ha sufrido su primer brote de malaria en décadas después de los recortes en los programas para fumigar contra los mosquitos.

El libro señala que más de 5 millones de estadounidenses han perdido el acceso a la atención médica en el período reciente, de los cuales 3 millones están en edad de trabajar. Y en Gran Bretaña más de 10,000 familias han sido arrojadas a la indigencia debido al programa de austeridad presupuestal del gobierno.

"Nuestros políticos tienen que tomar en cuenta la seriedad, en algunos casos muy profunda, de las consecuencias de las decisiones económicas para la salubridad", declaró David Stuckler. "Los daños que hemos encontrado incluyen los brotes de HIV y de malaria, escasez de medicinas esenciales, pérdida del acceso a la atención médica y una inevitable epidemia de abuso del alcohol, depresión y suicidio. La austeridad tiene efectos devastadores".

Un ejemplo puntual es el caso del suicidio del propietario de un quiosco en Volos, Grecia, Costas Kogias, de 70 años, quien fue encontrado ahorcado en su casa el 27 de abril. Fue el fundador del Movimiento de Ciudadanos por la Esperanza, cuyos miembros caminaron 324 kilómetros desde Volos hasta Atenas en una protesta en octubre del año pasado. También era presidente de la unión de propietarios de quioscos de la ciudad y de la asociación de comerciantes locales.

Un informe aparte, que se encuentra en el blog Keeptalkinggreece.com, el doctor Christodoulos Stefanadis, profesor de cardiología de la Universidad de Atenas, ha recabado datos que muestran que, debido a la austeridad brutal y al desplome económico, los incidentes cardiovasculares se han elevado en un 20% en los últimos dos años. Hubo un aumento en los pacientes con alta presión sanguínea, y uno de cada seis pacientes con altos niveles de colesterol no pueden pagar los medicamentos que les recetan, y por lo tanto no pueden seguir el tratamiento. Stefanadis señala el estrés en el trabajo, el desempleo y la depresión como causas en este fenómeno.

Los autores del estudio destacan que, bajo el programa del Nuevo Trato de Franklin D. Roosevelt, sucedió precisamente lo contrario: Se mejoraron las medidas de salubridad pública a pesar del crac financiero y la postración económica que le siguió. Y muestran que de cada $100 dólares de gasto en el Nuevo Trato resultó una reducción de 20 muertes menos por cada 1,000 nacimientos, cuatro suicidios menos por cada 100,000 personas, y 18 muertes menos por neumonía por cada 100,000 personas. "En última instancia, lo que mostramos es que el empeoramiento de la salubridad no es una consecuencia inevitable de las recesiones económicas. Es una decisión política", señaló Basu en su declaración.