La audiencia sobre Bengasi tiene que ser el 'Watergate' para Obama antes de que desate una Tercera Guerra Mundial

6 de may de 2013

6 de mayo de 2013 — El 8 de mayo, la Comisión de Reforma del Gobierno y Supervisión de la Cámara de Representantes va a sostener una audiencia sobre el segundo 11 de septiembre, "Bengasi: revelando fracasos y reconociendo valentía", presidido por el congresista Darrell Issa (republicano por California). Issa fue entrevistado el domingo por Bob Schieffer en el programa "Face the Nation" de la cadena televisiva CBS y dio un adelanto de los testimonios explosivos que espera para el miércoles. La reanudación de audiencias es absolutamente urgente dado que Obama está repitiendo la misma política de aliarse con al-Qaeda en Libia, esta vez en Siria, lo que corre el peligro de llevarnos a una Tercera Guerra Mundial. Es por esto que es imperativo que las audiencias sobre la política criminal llevada a cabo por Obama y el encubrimiento de esa política que por fin está saliendo a la luz pública, sirvan para sacar a Obama del cargo antes de que sea demasiado tarde. Nixon se vio forzado a renunciar por mucho menos.

Schieffel introdujo lo sucedido en el ataque a Bengasi como "las contradicciones increíbles entre el Presidente de Libia y la embajadora de EU ante la ONU, Susan Rice".

Schieffer empezó con un videoclip de su entrevista con Mohammed Al-Magariaf, Presidente de Libia, quien fue a Bengasi arriesgando su seguridad después de los ataques del 11 de septiembre de 2012, y declaró: "La forma en que actuaron y se movieron estos perpetradores, yo creo —y el que hayan escogido esta fecha en particular para la supuesta manifestación— yo creo que no tenemos, nos deja sin ninguna duda de que esto fue preplaneado, predeterminado".

Susan Rice, después de que se le mostró este videoclip en Face the Nation, inmediatamente después del 11 de septiembre del 2012, contradijo directamente al Presidente de Libia: "Nosotros no tenemos información al presente que nos lleve a concluir que esto fue premeditado o preplaneado".

Shieffer introdujo un video de Greg Hicks, un diplomático con 22 años de servicio, quien era el segundo al mando en la misión en Trípoli, y quien estaba hablando con Chris Stevens por teléfono cuando Stevens y otros tres funcionarios de seguridad estadounidenses fueron asesinados. Schieffer dice en forma drástica: "Sorprendentemente, esta va a ser la primera vez que se escuche públicamente lo que Hicks tiene que decir. Y como van a ver, su relato está totalmente en desacuerdo con lo que algunos funcionarios estadounidenses dicen en público sobre esta transmisión cinco días después del ataque. El gobierno alega que el ataque surgió de una manifestación espontánea provocada por las protestas en Egipto. Greg Hicks le dijo a los investigadores que esto simplemente no era cierto... Entonces ¿por qué el gobierno sale con una línea oficial que sabían que no era cierta?".

Issa: "Bob, esa es una gran pregunta. No hemos podido encontrar una razón clasificada para hacer esto. No hemos podido encontrar una razón diplomática para hacerlo. Hay que entender que Gregory Hicks que se convirtió en el encargado, se convirtió en el embajador en funciones, fue testigo de como nuestra relación con Libia sobre este asunto tomó un mal sesgo, porque en este mismo programa, Susan Rice dijo que era una protesta. Bueno, el Presidente electo [de Libia estaba diciendo 'No, es un ataque terrorista'. No existe un insulto mayor para un dirigente extranjero, que lo que sucedió literalmente solo unos días después".

Issa estuvo de acuerdo con Schieffer de que el gobierno de Obama quizá quiso cubrir con esto el hecho de que le habían negado la seguridad adicional: "Bueno, quizá en parte, pero si parece que es algo más grande que eso. Hubo esta normalización, esta especie de mentalidad en donde tienes que pretender que todo era seguro, se había acabado la guerra al terrorismo. Y esto pudo haber tenido mucho peso en hacer que la gente dijera, 'bueno, no se le puede llamar ataque terrorista porque entonces reviviríamos la guerra al terrorismo...'.

Schieffer: "El Weekly Standard informó que los primeros informes que salieron de la CIA incluían la afirmación por parte del gobierno de EU, de que ellos sabían que eran extremistas islámicos con ligas a al-Qaeda los que participaron en este ataque. Pero después de ver la primera versión sobre los 'puntos de discusión', el Weekly Standard dice que un alto funcionario del Departamento de Estado que ha sido identificado como Victoria Nuland, quien es la vocera del Departamento, envió un mensaje diciendo que ellos estaban preocupados de que miembros del Congreso pudieran usar los puntos de discusión para criticar al Departamento de Estado por no ponerle atención a las advertencias de la agencia sobre la necesidad de una mayor seguridad. Y fue después de esto, que salieron a flote esas diferentes versiones de cuales eran los puntos de discusión".

Issa dijo que un segundo testigo iba a ser Mark Thompson, "otro profesional de carrera, exmiembro de la Infantería de Marina, experto en contraterrorismo, quien va a testificar más que todo sobre que, poco después de que empezara [el ataque], lo encerraron en un cuarto, a pesar de que el era el individuo que se supone es el encargado de reaccionar ante este tipo de cosas —de nuevo, parte de la especie de proceso de negación que había— que podía ser terrorismo. Y después Eric Nordstrom, quien fue una especie de 'pitoniso', quien estaba presionando para que se les diera más seguridad, y decía que ese era un problema hasta el momento poco antes del ataque".