Finalmente, un análisis serio sobre los logros de Tony Blair y el Reino Unido en Afganistán

6 de may de 2013

6 de mayo de 2013 — En un artículo publicado el 2 de mayo en el Independent de Gran Bretaña, el columnista Mark Steet dice:

"Al menos, entre todas las noticias lúgubres que provienen de Afganistán, hay una historia exitosa que justifica la presencia estadounidense y británica ahí. Porque uno de los principales objetivos de la intervención occidental en asuntos extranjeros era la promoción de una especie de pequeños empresarios, un espíritu empresarial que puede rescatar a una economía en problemas. Y según las Naciones Unidas, solo durante el año pasado, hubo otro 18% de crecimiento en el comercio de heroína.

"Esto muestra que, hasta en las circunstancias más difíciles, con un producto popular y un mercadeo serio, siempre hay oportunidades de negocios para aquellos que tengan un instinto de visión empresarial. Al principio de la invasión inicial en el 2001, Tony Blair insistió que una de las razones para ocupar Afganistán era que el Talibán estaba ocasionando muertes entre los jóvenes británicos quienes compraban drogas en las calles. Pero claramente algunas personas malinterpretaron lo que Blair quiso decir. Lo que decían es que el comercio de la heroína afgana no estaba realizando totalmente su potencial y con una gerencia adecuada, podían triplicarlo.

"Probablemente va a resultar que Blair esté recibiendo 4 millones de libras esterlinas al año por ocupar un puesto en una junta de asesores que les ayude a maximizar el crecimiento. Los voceros de compañías con nombres como Kwik-Fix Global van a aparecer en la sección de negocios de Sky News, para explicar cómo su informe trimestral muestra un aumento del 35% en los dividendos, jactándose de que los sondeos muestran que la marca afgana recibe comentarios positivos del 95% de los viciosos, e insinuando que es necesario diversificarse hacia otros mercados, como la creación de su propia marca de jeringas para que los clientes gocen a cabalidad la experiencia de la adormidera del caudillo afgano.

"Quizá el plan es que, para cuando abandonen el país las tropas británicas, cada distrito de Afganistán va a contar con un próspero centro de jardinería, en donde las parejas de la provincia de Helmand van a poder andar compartiendo macetas los domingos, discutiendo sobre qué semillas son mejores para producir la droga más efectiva e investigando sobre cómo crear su propio jardincito de amapolas con rocas...

"Una vez que se añaden las otras razones para ocupar el lugar, se aclara aún más el éxito del grado de ocupación. El Talibán tenía un record atroz sobre los derechos humanos, en tanto que Arabia Saudita, con la que acabamos de concluir un tratado de armas por 15 mil millones de libras esterlinas, no es más que un constante barullo de feministas esto y lesbianas aquello.

"Es tan liberal que es el único país en donde no reciben castigo extra las mujeres si se les pesca tomando y manejando, cuando las encarcelan por cualquiera de las dos cosas, así que bien pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo. Y se supone que la invasión iba a evitar que Afganistán fuera el centro de al-Qada, lo que ha ido tremendamente bien. Porque ahora Afganistán no es más que uno de los varios sitios de la organización islámica militante, porque se han extendido a Irak, Irán, Siria, Mali y a gran variedad de lugares donde no existía antes".