Las audiencias sobre Bengasi ponen al descubierto el encubrimiento de Obama pero se quedan cortas en las cuestiones cruciales

10 de may de 2013

10 de mayo de 2013 — Las audiencias sobre el caso de Bengasi el miércoles 8 en la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes pusieron totalmente al descubierto el encubrimiento del ataque terrorista, con los testimonios explosivos de tres de los denunciantes: Greg Hicks, el antiguo segundo al mando en la misión diplomática en Libia; Mark Thompson, de la subsecretaria adjunta para la oficina de Contraterrorismo y Operaciones del Departamento de Estado; y Eric Nordstrom, el ex Oficial de Seguridad Regional en Libia.

Greg Hicks, quien estaba en Libia al momento del ataque en Bengasi, fue la primera persona en presentar su testimonio. Testificó que el le reportó de inmediato al Centro de Operaciones del Departamento de Estado que estaban siendo atacados, y no que había una manifestación. Informó que cuando el habló con el embajador Stevens durante el ataque, Stevens le dijo "Greg, estamos bajo ataque" y después se cortó la llamada. Hicks informó que existe un protocolo sobre cómo manejar una manifestación, y que no se recurrió al protocolo porque no había ninguna manifestación. Afirmó después que el supuesto video en YouTube al que se refiarió Rice a nombre del gobierno de Obama pasó inadvertido en Libia.

Testificó que Ansar al-Sharia se adjudicó el ataque. También informó que el hospital a donde llevaron a Chris Stevens era un hospital que se sabía estaba protegido y controlado por Ansar al-Sharia.

Hicks también testificó que su agregado militar le dijo que en unas 2 o 3 horas podía hacer llegar un avión a Bengasi proveniente de la base aérea de Aviano, en Italia, y que si sobrevolaba uno sobre Bengasi los atacantes libios se iban a dispersar. Sin embargo, Hicks después informó que EU nunca le pidió permiso al gobierno libio para volar un avión armado en espacio aéreo libio. Anteriormente ya le habían dado permiso para que sobrevolara en espacio aéreo libio un avión robot no artillado. Así que claramente nunca tuvieron la intención de dar este apoyo aéreo.

La embajada estadounidense persuadió a los libios para que enviaran un C130 a Bengasi en el que EU podría enviar refuerzos. Sin embargo, cuando el teniente coronel Gibson estaba listo para salir hacia el aeropuerto en Trípoli, le llegó la orden de que desistiera y no fuera. Las órdenes provinieron del Comando de las Fuerzas Armadas de EU para África (AFRICOM) pero Hicks no sabe quien le comunicó las órdenes a Gibson.

Hicks testificó que se sintió sorprendido y avergonzado cuando Susan Rice contradijo al Presidente de Libia, Magarief, en los programas de comentaristas el 16 de septiembre, alegando que no había sido un ataque premeditado, a pesar del hecho de que el, Hicks, le había comunicado a Washington que no había habido ninguna manifestación y que era un ataque. Dijo que esto fue un insulto a Magarief y que daño su capacidad de gobernar su país. (No dijo que Magarief ya fue derrocado ahora por las mismas fuerzas que atacaron la misión). Dijo que los falsos temas de discusión habían sido un factor clave en evitar que el FBI fuera a Bengasi a investigar la escena del crimen sino hasta 18 días después de los hechos.

Un congresista demócrata, Gerald Connolly, llegó hasta citar al viceministro del Interior de Libia para el Este de Libia, Wanis al-Sharif, como fuente, para argumentar que había habido una manifestación debido al video. Desafortunadamente, parece que Connolly no sabe que Wanis al-Sharif es un alto miembro del Grupo Combatiente Islámico Libio, afiliado a al-Qaeda, y que fue despedido del gobierno de Libia el 17 de septiembre.

Hicks reportó que el 17 de septiembre le preguntó a Beth Jones, la subsecretaria adjunta en funciones para Asuntos del Cercano Oriente en el Departamento de Estado, por qué Rice había dicho lo que dijo en los programas de comentaristas del 16 de septiembre. Jones dijo "no lo sé".

El congresista Trey Gowdy leyó un correo electrónico de la señora Jones a Hicks, Sheryll Mills (asesora de Hillary Clinton), Victoria Nuland y Patrick Kennedy, entre otros con fecha 12 de septiembre, que decía: "Yo hablé con el embajador libio y le enfaticé la importancia de que los dirigentes libios continúen pronunciándose en fuertes términos. Cuando me dijo que su gobierno sospechaba que los que llevaron a cabo el ataque eran ex miembros del gobierno de Gadafi, le dije que el grupo que había llevado a cabo los ataques, Ansar Al Sharia, estaba afiliado con los terroristas islámicos".

Este es un correo electrónico desclasificado que todavía no se ha hecho público. Muestra claramente que el Departamento de Estado estaba consciente un día después del ataque, que el ataque lo llevó a cabo Ansar al-Sharia. Gowdy exhortó a los demócratas para que todos exijan como grupo que ese correo al igual que otros documentos, se le entregue a la comisión.

Cuando el miembro de la Comisión de Supervisión, el congresista Chaffetz fue a Libia a investigar los ataques en Bengasi, Hicks dijo que el jefe de personal de Hillary Clinton, Cheryl Mills le dio instrucciones para que no dejara que el congresista Chaffets los entrevistara en privado ni a él ni al jefe de Seguridad Regional.

Hicks informó que aunque Obama y Hillary Clinton lo elogiaron por su manejo de la crisis, después de que el objetó lo que Rice había dicho en los programas de comentaristas el 16 de septiembre, cambió totalmente su actitud hacia el. Dijo que incluso estuvo desempleado varios meses y ahora lo degradaron de segundo al mando de la misión diplomática a un puesto de burócrata.

Mark Thompson testificó que el propuso enviar el Equipo de Apoyo para Emergencias Internacionales (FEST por siglas en inglés) a Libia, pero que el FEST se descartó como opción. Se le dijo que no era el momento apropiado. Su superior, Daniel Benjamin, quien no se encontraba dentro del país en ese momento, le dijo a Thompson que el estaba de acuerdo, pero después dijo públicamente que el no estaba de acuerdo. Thompson dijo que en última instancia la decisión sobre desplegar o no al FEST la toma la Comisión de Delegados en la Casa Blanca. Thompson dijo que el ofreció su testimonio a la Junta de Revisión de Responsabilidades, pero que ellos nunca le tomaron declaraciones, a pesar de que el estaba en un puesto de responsabilidad relevante.

Nordstrom declaró que la Brigada Mártires del 17 de Febrero, la milicia que el gobierno libio había asignado como parte del equipo de seguridad para el consulado en Bengasi, están vinculados estrechamente a los grupos extremistas islámicos. Hicks declaró que "elementos de esa milicia fueron cómplices en los ataques". Entonces, el representante Farenthold les pregunta a ambos, ¿cómo es posible que el Departamento de Estado dependa de grupos ligados al terrorismo para su seguridad?

Nordstrom respondió: "¿Quiere decir como en Afganistán, donde los afgansis operan con nuestras fuerzas armadas, que forman parte de ellas y de repente se voltean y les disparan? ¿O en Yemen, donde nuestra embajada fue atacada en 2008 por atacantes con uniformes del a policía? ¿O en Arabia Saudita, en Jedda, que tuvimos un ataque en 2004? La Guardia Nacional Saudita que protegía nuestras instalaciones se fue de la escena según se informa, y hubo que esperar 90 minutos para que consiguiéramos auxilio".

Al final de la audiencia, el representante Issa hizo un llamado a los funcionarios que conocen el asunto para que dieran un paso al frente y denuncien la situación en próximas audiencias que prometió asegurar. Mientras tanto, la resolución del representante Frank Wolf que propone la formación de una comisión especial para investigar los acontecimientos en Bengasi, ya tiene 137 copatrocinadores.