Una vez más Obama bajo amenaza de un nuevo "Watergate"

11 de may de 2013

11 de mayo de 2013 — Podría ser que las descaradas violaciones de Barack Obama al juramento de su cargo para hacer cumplir la Constitución, le vayan a pasar factura. Los escándalos que ya han generado antes la guerra ilegal de Obama en contra de Libia, el asesinato inconstitucional de ciudadanos estadounidenses con aviones robot (drones) y con el abuso de sus facultades ejecutivas, han creado una ola de protestas que se han apagado únicamente por la cobardía y la "política partidista".

Ahora con las audiencias que se iniciaron esta semana en torno al ataque terrorista del 9-11 en Bengasi, en donde varios denunciantes dejaron en claro el encubrimiento de la atrocidad por parte del gobierno, la Casa Blanca de Obama tiene mayores problemas. A pesar de los juegos políticos partidistas que han jugado algunos de los acusadores, lo que está en juego es una cuestión de Estado sumamente seria: la deliberada alianza del gobierno de Obama con los grupos terroristas bajo control británico-saudí que encabezaron el derrocamiento de Gadafi y a los que se les respalda ahora en su ofensiva contra Assad en Siria.

Una fuente de Washington muy bien colocada le ha confiado a EIR que una investigación en serio dejaría al descubierto una enorme operación de tráfico ilegal de armas desde Libia para los rebeldes sirios (a través de Turquía), que dejaría la operación de Irán y los Contras como un juego de niños.

Como en el caso de Watergate, por supuesto, posiblemente los legisladores se enfoquen en cuestiones de encubrimiento, no en las cuestiones de las políticas del gobierno. Pero esto también puede resultar en algo muy serio. El ex gobernador de Arkansas y ex precandidato presidencial republicano, Mike Huckabee, puso esto de manifiesto cuando predijo en su programa de radio del 6 de mayo que el Presidente Obama no va a terminar su segundo período, debido a que ha sido cómplice en el encubrimiento de los hechos en torno al ataque que resultó con la muerte del embajador Christopher Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses en Bengasi, Libia.

"Yo creo que antes de que esto termine, el Presidente no va a completar su período. Yo se que con esto me la estoy jugando, pero no es una cosa menor. No fue algo menor cuando Richard Nixon le mintió al pueblo estadounidense y cooperó con la gente de su administración para encubrir lo que realmente sucedió en Watergate. Pero, les recuerdo: Por malo que haya sido Watergate, porque rompió con la confianza entre el Presidente y el pueblo, no murió nadie. Esto es más serio, porque cinco estadounidenses, ciertamente, murieron.

"Ahora bien, sugiero que esto es lo que va a suceder: En cuanto empiecen a salir la información y los hechos, se va a hacer demasiado obvio que hubo un intento concertado y muy, pero muy deliberado para desorientar a este país y a su pueblo, para mentirle al Congreso así como a ustedes también.

"Cuando un Presidente le miente al pueblo estadounidense y hace parte del encubrimiento, no puede seguir gobernando", concluyó Huckabee.

Por su parte, el senador republicano de Oklahoma, Jim Inhofe, sugirió en una entrevista de radio el viernes 10 de mayo que Obama podría enfrentar un juicio político por el asunto de Bengasi. "La gente pude empezar a utilizar la palabra con 'J' muy pronto", dijo Inhofe en el programa de Rusty Humphries. "La palabra con 'J' ¿quiere decir 'juicio político'?", preguntó Humphries. "Sí", respondió Inhofe.