El atraco bancario del rescate interno equivaldría a un golpe de Estado

15 de may de 2013

15 de mayo de 2013 — En la reunión de Ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) en Bruselas el 14 de mayo se "debatió" la mentada "reorganización bancaria" ante una posible quiebra inminente de todos los bancos de la zona del euro. El debate se enfocó en llegar a un acuerdo sobre que nivel de rescate interno (o sea, utilizando el dinero de los depositantes de los demás bancos) se podía aplicar — para usar la jerga de los banqueros— para "la recuperación y reorganización" de los bancos en quiebra. Este es el pilar principal de la "Unión Bancaria Europea", el siguiente paso en el gobierno dictatorial de la UE que ahora tan desesperadamente están presionando.

Aunque, como lo ha documentado la EIR, la UE, el Banco de Inglaterra, y la FDIC, así como también la ley de reforma financiera Dodd-Frank, todos han estado dirigidos hacia una política de rescates internos desde por lo menos el 2010 —si bien usando galimatías— el prototipo de Chipre para los rescates internos se va aplicar ahora en toda la zona del euro.

Varios ministros de Finanzas en la reunión de hoy, debatieron puntos sobre qué tipo de depósitos se deben utilizar para los rescates internos y cuales no. El Ministro de Finanzas de Irlanda Michael Noonan, en su calidad de presidente rotativo de la UE, hizo el papel de la 'mano suave', y dijo que "me gustaría un acuerdo político en torno a que sean sacrosantos los depósitos menores a los 100,000 euros en un futuro, y que esto se escribiera eventualmente en piedra como parte de cualquier procedimiento de rescates internos".

Pero por supuesto, el umbral de 100,000 euros es (1) una conveniente necesidad política para hacer que se aprueben los rescates internos, como fue necesario en la segunda votación en Chipre, y (2) una forma de apoderarse efectivamente de la "fruta que cuelga bajito del árbol", que son los depósitos de la clase media, de los ahorros de toda la vida en pensiones, el capital operativo de las pequeñas y medianas empresas, los préstamos agrícolas revolventes, etc. Estos depósitos no son "los grandes capitales" sino el torrente económico de una nación.

Hubo también muchos argumentos sobre si iba a ser necesario hacer que las naciones miembro votaran sobre cambios en el tratado de la UE para que se aprobara la "unión bancaria". Algunos dijeron que iba a ser necesario un referendo. El 'guardabarros" Noonan dijo que no iba a ser necesario realizar cambios en las relaciones del tratado. Dijsselbloem, el infame ministro holandés que le dio fama al "prototipo Chipre", dijo que el preferiría que todo se dejara "flexible". Schaeble, de Alemania, dijo que el no sabía como se podía instrumentar la Unión Bancaria si los Estados miembro tenían que votar. Otros más dijeron muchas cosas y todo terminó en desconcierto.

Lo que se necesita es aglutinar las fuerzas patriotas a través del Atlántico para garantizar ponerle fin de una vez por todas a sus desquiciadas reuniones.