Oposición en el Congreso de Estados Unidos para renovar la Ley de Autorización del empleo de la fuerza militar de 2001

17 de may de 2013

17 de mayo de 2013 — En los últimos meses se ha venido desarrollando un debate en torno a la idoneidad de la Ley de Autorización del empleo de la fuerza militar de 2001 (identificada como AUMF, por sus siglas en inglés), que el Congreso aprobó el 18 de septiembre de 2001, a raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre de ese año; lo que está en duda es su idoneidad para llevar a cabo la guerra al terrorismo que ahora está en manos del gobierno de Obama. El debate se centra en tres opciones: Dejarla tal y como está, ampliar las facultades que se le otorgan al Presidente para emprender una guerra más amplia, o derogarla.

Hasta ahora se ha introducido un proyecto de ley para derogar la AUMF, que lo presentó el 4 de enero de 2013 la representante demócrata de California, Barbara Lee, codificado como H.R. 198. Este proyecto señala que la AUMF "ha sido utilizada para justificar una amplia e ilimitada autorización para el empleo d la fuerza militar y dicha interpretación es incongruente con la autoridad del Congreso para declarar la guerra y hacer todas las leyes para ejecutar las facultades que le confiere la Constitución en el Gobierno de Estados Unidos". Hasta ahora el proyecto cuenta con 12 copatrocinadores, 11 demócratas más el republicano Walter Jones (de Carolina del Norte).

En el Senado, el senador independiente por Maine, expresó muy claramente su acuerdo con ese proyecto que está en la Cámara Baja, durante una audiencia que se llevó a cabo el jueves 16 en la Comisión de Servicios Armados del Senado, sobre el tema de la AUMF y las leyes que gobiernan un conflicto armada. "Ustedes", dijo dirigiéndose a los testigos del gobierno, "en esencia han vuelto a escribir la Constitución hoy aquí. El Artículo I de la Constitución, Sección 8, Cláusula 11, establece claramente que el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra". Luego señaló que la AUMF originalmente solo se refería a las fuerzas habían planificado y ejecutado los ataques del 11 de septiembre y no dice nada sobre "fuerzas asociadas" que el gobierno ahora sostiene que tiene la facultad de atacar y matar. King señaló que entiende claramente por qué al gobierno le gusta la AUMF tal y como está, porque "ustedes la interpretan en el sentido de que abarca todo y cualquier cosa".

"Así que mi pregunta es", dijo King, "¿cómo pueden ustedes cuadrar esto con el requerimiento de la Constitución de que el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra? Esta es una de las divisiones más fundamentales en nuestro esquema constitucional, que el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra. El Presidente es el comandante en jefe y emprende la Guerra. Pero ustedes interpretan esta AUMF de tal modo que la aplican fuera de lo que dice".

Michael Sheehan, el Asistente del Secretario de la Defensa para Operaciones Especiales y Conflicto de Baja Intensidad, dio una explicación que no tenía nada que ver con la Constitución, a lo que King le respondió que "quizás necesitemos más autoridad, pero no; si ustedes la amplían hasta el punto en que lo han hecho, no tiene sentido. Y las limitaciones a las facultades de Guerra no tienen sentido". Robert Taylor, el consejero legal en funciones del Departamento de Defensa, trató de argumentar que incluso grupos que no existían el 11 de septiembre de 2001, como Al Qaeda en la Península Arábiga, caen no obstante dentro de la AUMF, porque se han asociado a Al Qaeda.

"Pienso que la definición resulta demasiada, porque básicamente no tiene límites", replicó King. "Significa básicamente que cualquiera que sea hostil a nosotros está alineado con Al Qaeda y por lo tanto cabe dentro de la AUMF y por lo tanto no requiere mayor supervisión por parte del Congreso. Yo pienso que, de acuerdo a su interpretación, le hemos dado demasiados, increíbles poderes al Presidente. Y yo pienso que es precedente muy peligroso".

El presidente de la Comisión, el senador demócrata de Michigan, Carl Levin, intervino en ese instante para interrumpir diciendo que por supuesto, si se aplica la AUMF, porque un grupo que se asocie con Al Qaeda se convierte en beligerante bajo las leyes de un conflicto armado.

Como se ha indicado, los testigos del gobierno se mostraron perfectamente a gusto con la ley tal y como está. Taylor le dijo a la Comisión que cree que "las autorizaciones existentes son adecuadas para este conflicto armado". Si cambia la esfera del conflicto, ya sea que termine el conflicto con Al Qaeda, o que algún otro grupo no afiliado con Al Qaeda declara la guerra a Estados Unidos, entonces, promete Taylor, el gobierno acudirá al Congreso para obtener una nueva autorización.

Desde el lado republicano de la Comisión se manifestaron cuando menos dos puntos de vista diferentes durante la audiencia. El senador de Oklahoma, James Inhofe, el republicano de mayo jerarquía en la Comisión, estuvo de acuerdo con el gobierno en esencia, y dijo que le preocupaban las "consecuencias no buscadas" en caso de que se reanudara la AUMF original, las cuales implicarían que los comandantes en combate no pudieran ejecutar sus misiones.

Su colega —a quien recientemente se le cayeron algunos tornillos— el senador de Arizona John McCain, prácticamente ridiculizó a los testigos por sugerir que la AUMF es suficiente tal y como está. McCain argumentó que debido a que "la naturaleza de este conflicto ha cambiado dramáticamente, se ha extendido po rtodo el norte de África, por todo el Magreb, y está penetrando a otras naciones", le parece "perturbador" que se sugiera que la AUMF no necesita una actualización. Cuando McCain fastidió a Taylor para que respondiera a la pregunta de si ¿podemos atacar a Al Qaeda en Mali, Libia y Siria, "si encontramos ahí a Al Qaeda"? Taylor respondió luego de trastabillar un poco, que "si señor, estamos autorizados a atacar a quienes han optado a asociarse con esa organización". McCain entonces señaló que si el gobierno siente que ya tiene un cheque en blanco para atacar a esos grupos aunque tengan alguna tenue relación con Al Qaeda, como la red Haqqani en Paquistán, entonces la ley se tiene que actualizar para que refleje la realidad.