Mucho antes de lo de AP: Obama había tipificado como delito el reportaje

21 de may de 2013

21 de mayo de 2013 — El Washingon Post del lunes 20 publica un artículo en el sentido de que ya por allá en junio del 2009 el Departamento de Justicia (DoJ) se había lanzado contra el principal corresponsal del Noticiero Fox en Washington, James Rosen, en donde el DoJ argumentaba que el reportero mismo era un "conspirador" en dar a conocer información clasificada como confidencial, con lo cual tipificaba como delito el simple reportaje de la noticia. En su persecución de Rosen, el gobierno fue mucho más allá de lo que lo han acusado ahora en el escándalo de AP, tratando a un periodista estadounidense a la manera de la "Ley de Secretos Oficiales" de Gran Bretaña, como si la Primera Enmienda no hubiera existido nunca, con la que el periodismo se penaliza y se puede encarcelar a los reporteros por el "crimen" de dar a conocer "información clasificada", algo que los reporteros hacen todos los días. En verdad, en la mayoría de los casos, son los funcionarios de Obama los que dan a conocer información clasificada, por órdenes de arriba.

El caso actual involucra el juicio del empleado coreano-americano del Departamento de Estado, Steven Jin-Woo Kim, a quien Rosen usó como fuente confidencial no identificada ("funcionarios de inteligencia de EU"), como lo hacen muchos reporteros. La información de Kim se agrupó con la de un informe altamente confidencial que acababa de recibir ese día. (De hecho, fue simplemente una evaluación experta sobre Corea del Norte, que de ninguna manera podría dañar la seguridad de EU). Rosen publicó su artículo del 10 de junio del 2009, un día después de que se dio a conocer el informe. Las evidencias de mayores abusos por parte del gobierno han salido a colación por las revelaciones del FBI contenidas en los registros del juicio.

En sus investigaciones, el FBI rastreó el número de veces que Kim y Rosen usaron sus tarjetas de entrada (Rosen no se menciona por nombre en los documentos de los tribunales), infiriendo que, dado que los dos salieron del edificio con una diferencia de minutos entre sí, y regresaron más o menos media hora después, que entonces ese tuvo que haber sido el momento de "frente a frente" en donde Kim divulgó información "altamente clasificada". Al igual que en el caso de AP, el gobierno rastreo registros de llamadas telefónicas, pero también obtuvieron una orden (¡que decentes!) para LEER los correos electrónicos de Kim y buscar en su computadora. Para convencer al juez de que les otorgara la orden de cateo, el gobierno argumentó que el reportero mismo era "un probable co-conspirador" lo que el juez aceptó, ¡contrario a la Constitución! Reginald Reyes del FBI escribió que había evidencia de que Rosen había quebrantado la ley, "por lo menos, ya sea como ayuda o cómplice y/o co-conspirador" según dice el Post.

Las noticias sobre esta última violación de la llamada cuarta rama del gobierno se han extendido como reguero de pólvora por todas las instituciones de la prensa, en donde solo los más recalcitrantes obamistas todavía defienden a su emperador. Glen Greenwald escribe en el diario londinense Guardian y la califica de la violación "más extrema en la historia" de la libertad de prensa. "Kim no obtuvo acceso no autorizado a información clasificada, ni robó documentos, ni vendió secreto, no se los pasó a un enemigo de Estados Unidos. En vez de esto, el Departamento de Justicia alega que simplemente le comunicó esta información inocua a un periodista -ALGO QUE OCURRE TODOS LOS DIAS EN WASHINGTON" [énfasis añadido].

Sin decirlo directamente, Greenwald se enfoca en la cuestión de la Ley de Secretos Oficiales de Gran Bretaña, en donde las protecciones de la Primera Enmienda de los periodistas investigativos no existen y en donde el imperio controla completamente el flujo de un contenido deseado o no deseado. Cita tweets de reporteros neutrales con Obama como Eli Lake del Daily Beast: "En vez de decirle la guerra de Obama en contra de los denunciantes, llamémosla por lo que es: la guerra de Obama en contra del periodismo", y Ryan Lizza del New Yorker dice, "el caso en contra de Rosen de Fox, en donde el gobierno de O está penalizando el reportaje, hace que todos los otros 'escándalos' parezcan unas gigantescas hamburguesas de nada".

Kim fue acusado primero en el 2010 y el Post decidió publicar esto en la secuela posterior al escándalo de AP, lo que le agrega a la campaña de echar abajo a Obama.