El aparato británico-saudita desestabiliza a Túnez

21 de may de 2013

21 de mayo de 2013 — El gobierno de Túnez anunció el 17 de mayo que no iba a permitir que el grupo salafista, Ansar al-Shariah, celebrara su congreso anual este fin de semana en la ciudad de Kairouan, debido a la amenaza al orden público que ello representa. Rached Ghannounchi, dirigente del partido islámico moderado en el gobierno, Ennahda, había advertido a principios de semana que se iba a anunciar esta prohibición. El año pasado 40,000 salafistas asistieron al evento en donde se presentaron artes marciales y hombres a caballo esgrimiendo espadas. Algunos informes de prensa indican que los seguidores de al-Shariah, que tienen experiencia en la yihad, podrían atacar como respuesta. Túnez, situado entre dos países, Libia y Argelia, repletos de temerarios militantes armados y yihadistas, podría perder el control ante una violencia renovada.

"Están cometiendo un error tonto porque ninguna fuerza en el mundo va a poder derrotar a la fe", dijo Seifallah Ben Hassine, el líder de Ansar al-Shariah, en una declaración por Internet. "Les recuerdo que nuestros jóvenes han probado su heroísmo en defensa del Islam en Afganistán, Chechenia, Bosnia, Irak, Somalia y Siria y no van a dudar en hacer sacrificios por su fe", agregó Ben Hassine. Se dice que al-Shariah recibe dinero de los sauditas y kuwaitíes. Su página en Facebook tiene un panteón de tres líderes: Osama bin Laden, al-Zarqawi (jordano-checheno) y Yosri bin Fakher (alias Abu Qudama al-Tunisi), un "héroe" salafí tunecino".

Por otro lado, Rached Ghannouchi, dirigente del Ennahda, tiene vínculos muy estrechos con la inteligencia británica. Vivió durante 22 años en Gran Bretaña antes de regresar a Túnez a principios del 2011 después de que Zine El Abidine Ben Ali, el segundo presidente de Túnez (1987-2011) fue forzado a huir en enero del 2011 después de disturbios de más de un mes. En Gran Bretaña, Ghannouchi recibió en premio de Chatham House en el 2012. El nombre oficial de Chatham House es Instituto Real de Asuntos Internacionales (RIIA).

Mientras tanto, hay informes que indican que durante el fin de semana, salafistas desafiando al gobierno, levantaron tiendas de campaña en las zonas de bajos ingresos en la capital, Túnez, y en las poblaciones conservadoras del sur. Cuando la policía intentó desmantelar las tiendas de campaña, fueron recibidos con piedras y bombas incendiarias y la policía respondió con gases lacrimógenos.