Obama admite los asesinatos, y planea una "nueva política" de mentiras

24 de may de 2013

24 de mayo de 2013 — En vísperas de la muy anunciada transmisión del discurso en donde se suponía que el gobierno iba a declarar una nueva "Política de Seguridad Nacional", Obama hizo que su Procurador General, Eric Holder, le escribiera una carta a las Comisiones Judiciales del Congreso donde admite cuatro de sus asesinatos judiciales, el de Anwar al-Aulaki y otros tres ciudadanos estadounidenses. La carta alega que solo Aulaki era un blanco específico, y no hay ninguna mención que intente explicar el por que del asesinato de los otros tres.

La carta de Holder intenta justificar el asesinato de Aulaki con los mismos argumentos que presentó el año pasado en la Universidad Northwestern (la barbaridad de que el "debido derecho" no significa necesariamente un juicio con audiencia y jurado).

El jueves, Obama siguió con su discurso sobre Política sobre Seguridad Nacional en la Universidad de la Defensa Nacional, en donde de nuevo buscó justificar el asesinato de Aulaki. Básicamente, su discurso fue un montón de mentiras sobre su "preferencia" por capturar en vez de asesinar (no hay más que mirar el historial: 1 capturado, miles de asesinatos); su supuesto respeto por el estado de derecho (en donde la ley es la voluntad del líder); su compromiso para liberar a los prisioneros de Guantánamo (sin mencionar su rechazo a utilizar todos los medios disponibles para liberarlos); y su compromiso con ponerle fin a la guerra al terrorismo (voceros del gobierno dijeron la semana pasada que iba a seguir por otros 10 años).

En lo que se relaciona a realmente hablar sobre la amenaza del terrorismo, Obama siguió encubriendo a los verdaderos autores del terrorismo internacional, sus amos británicos y la monarquía saudí.

En resumen, parece que los controladores de Obama estaban deseosamente tratando de sacarlo del atolladero de los escándalos que lo envuelven, y trataron de diseñar un discurso que le ayudaran a hacer eso.

Pero no va a funcionar.