Sequías severas en el oeste de Estados Unidos y el norte de México

24 de may de 2013

23 de mayo de 2013 — Según los registros hasta el mes de mayo las sequías se siguen extendiendo en el oeste de Estados Unidos y norte de México, con algunas zonas con una severidad inhabitable por falta de agua. Estas eran el tipo de condiciones que previeron para evitar los diseñadores del NAWAPA (siglas en inglés del proyecto Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica) de los 1960 y los diseñadores del PLHINO (Plan Hidráulico del Noroeste) y el PLHIGON (Plan Hidráulico del Golfo Norte) en México. Ahora esto se ha convertido en algo de vida o muerte, tanto por las circunstancias inmediatas del Gran Desierto Americano y del suministro de alimentos como también para la sobrevivencia nacional y de la humanidad en su conjunto. Para mayo, 48% del área de los estados contiguos de EU sufrían sequía, menor al 67% del otoño pasado, pero en muchas áreas las condiciones son drásticas.

En México, se calcula ahora que 65% de la superficie sufre sequías, o 1,280 millones de kilómetros cuadrados, del total nacional de 1,973 millones de kilómetros cuadrados. La región más golpeada es el noreste, seguido de partes de la meseta central. El 14 de mayo se dio a conocer una foto del continente (con la información hasta el 30 de abril).

De las 22 ciudades en México que se consideran importantes en términos de tamaño y actividad económica, 17 están localizadas en las zonas áridas, con una población combinada de 48 millones de personas, lo que representa un 42% de la población total nacional de 115 millones. Este resumen lo publicó la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

"Nuestro país está sufriendo ahora las consecuencias de la desertificación, al mismo tiempo que la escasez de agua y la sequía están afectando extensiones preocupantes debido a la sobreexplotación de los acuíferos" dijo Conafor en una declaración, reportada en Tabasco Hoy.

"El norte del país se está muriendo de sed" fue el encabezado del informe de Televisa del 21 de mayo. Las poblaciones que ya viven en la extrema pobreza, no pueden plantar o producir cosechas de subsistencia, y los pocos animales que pudieran tener se están muriendo. El subdirector de CONAGUA, Felipe Arreguín destacó que "el problema es que la sequía es muy cruel... los primeros afectados son los más pobres".

La cuenca del Río Bravo, que comparten las dos naciones, es un desastre de principio a fin, desde la vertiente seca del Río Pecos en Nuevo México hasta la cuenca seca del Río Grande cuando entra al Golfo de México.

En la conferencia del 16 de mayo "Pronósticos de Sequías para el verano" patrocinada por la NOAA de EU (Nacional Oceanic and Atmospheric Administration), el hidrólogo del estado de Nuevo México, John Longworth dijo que las zonas rurales en su estado se están despoblando. El trigo y el maíz de la temporada seca están perdidos sin remedio. En la región de la cuenca del Pecos la corriente es nula o casi nula. En el 2011-2012 Nuevo México tuvo la peor temporada de incendios forestales en la historia del estado. La población del estado ya depende en un 90% del agua subterránea (es decir, no los embalses o ríos), pero algunos pozos ya están secos; e incluso hasta la corriente del Río Bravo (Río Grande, en EU) ya es demasiado baja para los pocos lugares que dependen de el.

Hacia el norte, los estados de la planicie occidental están en condiciones graves. El Acuífero de las Planicies Altas, que incluye la formación Ogallala, ha reducido significativamente el nivel promedio de agua, en donde las zonas norteñas son las que tienen el menor declive (abajo de Nebraska) y progresivamente van disminuyendo hacia el sur.

El Servicio Geológico de Kansas informa que hay una reducción promedio de 4.25 pies en el nivel de agua en los pozos, solo en el período de dos años 2011-2012, en todo el estado. En un par de pozos, se registraron reducciones drásticas de hasta 30 pies.