La escasez de alimentos y el racionamiento del agua ponen la pelea programática en primer plano en México

23 de may de 2013

23 de mayo de 2013 — Las organizaciones de agricultores y campesinos en México exigen que las autoridades nacionales hagan de la cuestión de la producción de alimentos su máxima prioridad ahora mismo, o enfrentarán protestas masivas y turbulencia social por parte de los ciudadanos hambrientos. Ya existe una escasez de alimentos a causa de la sequía y un alarmante disparo de los precios como resultado de la especulación desbocada, y en este contexto el gobierno contempla un racionamiento del agua en la perspectiva de "ajustarse a la escasez".

La realidad es que solo una reforma financiera que se base en la normativa de la Glass-Steagall para acabar con la especulación financiera y reactivar la producción, junto con la adopción de un sistema crediticio hamiltoniano para financiar proyectos como el Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO) y el proyecto de la Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica (NAWAPA por sus siglas en inglés) puede enfrentar la terrible crisis que enfrenta México, donde se espera que las lluvias de mayo sean la mitad de la norma histórica. La política actual está matando a la gente, como afirma Carlos Ramos Alba, miembro del consejo nacional de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), quien dijo el martes 20 al diario mexicano El Universal que al dejar de lado la producción nacional de alimentos y permitir la carestía de los alimentos, el gobierno de Peña Nieto pone en riesgo la seguridad nacional del país. Actualmente México importa más del 60% de sus alimentos.

En rueda de prensa donde anunció una jornada nacional del movimiento campesino, exhortó al gobierno nacional a desechar de una vez por todas el modelo librecambista. Señaló que la crisis alimentaria en México es tan grave que ha hecho que "sea un castigo tener que comer tres veces al día cuando no hay nada que aproximarse a la boca". Criticó el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 que acaba de anunciar el gobierno de Peña Nieto, porque no ofrece ningún medio para dar marcha atrás al desastre actual. En este sentido anunció la jornada nacional del movimiento campesino para presionar a partidos políticos y al gobierno nacional a retomar el tema alimentario como prioridad nacional.

A falta del programa necesario para abordar la crisis de agua y de alimentos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) del gobierno federal ha diseñado un plan para racionar el agua, a fin de restringir el abastecimiento asignado a las agencias responsables de la distribución del agua potable a la población. El subdirector técnico de Conagua, Felipe Arreguín, explicó que a pesar de que las agencias distribuidoras del agua tienen permisos hasta de 20 años para recibir una cuota asignada de agua, dadas las condiciones actuales, se les va a decir a esos operadores que "aunque tu permiso sea por tanto, para este año, dadas las condiciones que tiene la presa, pues no te puedo dar el total, sino te puedo dar tal cantidad cada mes, y tu haz todo lo que tengas que hacer para reducir las fugas, mejorar sistemas de cobro, medir mejor el agua, todo lo que puedas hacer para ahorrar el agua y ajustarse al agua que hay".

En una entrevista con El Universal el 4 de mayo, el director de Conagua, David Korenfeld, dijo que el programa de racionamiento del agua empezará primero en las zonas agrícolas y luego "si la emergencia persiste, para las zonas urbanas".