El papa Francisco habló sobre la "pobreza del desempleo" y el fracaso "del Sistema"

28 de may de 2013

28 de mayo de 2013 — "No hay peor miseria material, quisiera enfatizar, que el que priva a una persona de ganarse el pan y que les priva de la dignidad del trabajo", denunció el papa Francisco en un discurso que dio ante miembros de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice, que fue fundada hace 20 años por Juan Pablo II, cuya encíclica Centesimus Annus del 1 de mayo de 1991 conmemoró el centenario de la encíclica Rerum Novarum de León XIII, que estableció la doctrina social de la iglesia. Francisco dijo que el desempleo "se está extendiendo como la pólvora en grandes partes de Occidente y eso está extendiendo de manera preocupante las fronteras de la pobreza... afectando no sólo a las regiones del sur del mundo, sino al planeta entero".

Por lo tanto, dijo, la cuestión de la "solidaridad" según lo concebían los papas Juan Pablo II y León XIII, ya no puede ser vista sólo como "la simple asistencia a los pobres, sino como un replanteamiento global de todo el sistema, buscando la manera de reformarlo y corregirlo de una manera acorde con los derechos humanos fundamentales, los derechos de todos los hombres y mujeres. A esta palabra 'solidaridad', no muy bien vista por el mundo económico, como si fuera una mala palabra, hay que volverle a dar su merecida ciudadanía social".

En la conclusión reiteró el ataque que hizo el pasado 16 de mayo sobre el "culto al dinero": "Seguir los ídolos del poder, de la ganancia, del dinero, por encima del valor de la persona humana, se ha convertido en una regla básica de operación y criterio decisivo de organización. Se olvidó y se olvida aún, que por encima de los negocios, de la lógica y de los parámetros del mercado, está el ser humano y que existe algo propio de los seres humanos, como seres humanos, en virtud de su profunda dignidad: la oportunidad de vivir con dignidad y a participar activamente en el bien común".