Comisión del Parlamento Europeo adopta el fascista esquema de rescates internos de la Comisión de la Unión Europea

30 de may de 2013

29 de mayo de 2013 — El lunes 20 de mayo, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo, que preside Sharon Bowles (Reino Unido), adoptó el fascista esquema de rescates internos de la Comisión de la Unión Europea (UE) para la reorganización bancaria; la votación fue 39 a 6 con cero abstenciones. El proyecto de ley pasa ahora a la sesión plenaria para su votación final.

En un comunicado de prensa en donde se anunció la votación, ECON dice que "bajo las reglas del proyecto, lo primero que se usaría para resolver o aminorar la crisis de un banco en problemas serían los propios activos y pasivos del banco (el sistema de "rescate interno'). El caso reciente en Chipre demostró claramente la necesidad de un procedimiento claro para garantizar que los accionistas, tenedores de bonos y solo después los depositantes, paguen la factura. La posición aprobada ampliamente retiene la orden propuesta por la Comisión de que los acreedores del banco acepten reducciones. Sin embargo, también inserta cláusulas en donde se estipula que los depósitos asegurados menores a los 100,000 euros nunca se pueden utilizar, y que los no asegurados, es decir, aquellos por encima de los 100,000 euros, solo se pueden usar como último recurso".

El único punto positivo es el hecho de que los parlamentarios se opusieron a la propuesta sugerida por la Comisión de la UE y que ya forma parte del proyecto de reforma bancaria en Francia del Ministro de Finanzas francés Pierre Moscovici, es decir, "el desvío de fondos de los planes de depósitos garantizados para ayudar a pagar las medidas de reorganización de los bancos". En Francia, el fondo de depósitos garantizados solo tiene 2 mil millones de euros, en tanto que los depósitos de los ciudadanos franceses andan por los 1.8 billones de euros.

La argucia del "rescate interno" debe estar listo y operando para enero del 2016 cuando mucho, dice el texto, es decir, dos años antes de lo que propuso la Comisión de la UE, aunque un año después de las otras disposiciones de la directiva, como para permitir cierto margen de adaptación.

Según el comunicado de prensa, "el texto aprobado detalla como y cuando se va a recurrir al dinero de los contribuyentes". Los reglamentos estipulan que ésta sería una medida de último recurso, que solo se tomaría después de que todos los capitales hayan aceptado descuentos hasta cero y se hace necesaria la intervención de los contribuyentes ya sea para evitar "efectos adversos significativos sobre la estabilidad financiera" o "para proteger el interés público en donde el banco hubiera recibido anteriormente una extraordinaria asistencia de liquidez de parte del banco central". Como se demuestra en la prioridad que se da a la "estabilidad financiera" y la masa imposible de derivados y otros contratos cuya "importancia sistémica" los coloca como los primeros en la cola para recibir rescates internos, no se pueden tomar en serio esas garantías sobre los depósitos garantizados.

La sesión plenaria todavía puede cambiar este proyecto de ley, pero se requiere que cualquier enmienda esté patrocinada por una fracción o por lo menos 40 parlamentarios. Sin embargo, EIR ya está buscando parlamentarios dispuestos a hacerlo, que reaccionen al ver la denuncia de la EIR sobre la intervención de la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA, por sus siglas en inglés) en la formulación de las propuestas.

El Consejo de la Unión Europea, compuesto de los jefes de Estado y de gobierno de los 27 Estados miembros, tiene que adoptar ahora una posición, después de lo cual los parlamentarios y la Presidencia del Consejo empiezan las negociaciones para lograr un acuerdo. Mientras tanto, se espera que la Comisión presente una nueva propuesta que complemente este sistema con una autoridad de la UE para la reorganización y recuperación y también un fondo.

Hace dos días, el 22 de mayo, se sometió a votación un proyecto de ley que establecía un sistema único de supervisión bancaria para la UE, a un paso de su aprobación final en la sesión plenaria. Si se aprueba, el supervisor global sería el Banco Central Europeo (BCE) de Troika infamia, encargado de supervisar directamente a los bancos más grandes de la zona del euro. El brazo supervisor del BCE, la Autoridad Bancaria Europea (EBA), estaría encargada de desarrollar un plan de homogenización de las prácticas entre los supervisores nacionales.

Sin embargo, no se ha dado el último paso en la votación, la llamada "Resolución legislativa", debido a que el gobierno alemán quiere que primero lo apruebe el Bundestag. La Unión Europea, por lo tanto, no es aún una Ley del Parlamento Europeo, y por lo tanto en este caso, también, se puede cambiar el texto.