Funcionarios rusos: misiles S-300 en Siria pueden enfriar los ánimos de los "exaltados"

30 de may de 2013

30 de mayo de 2013 — Aunque en Moscú se han mostrado ambiguos sobre si ya están en camino los sistemas de misiles antiaéreos S-300, con los que Rusia tiene un contrato con Siria, dirigentes rusos han dejado en claro que tienen la intención de entregarlos, a pesar de las presiones de Estados Unidos e Israel para que se cancele el contrato.

"Entendemos las preocupaciones y las señales que nos han enviado desde diferentes capitales. Nos damos cuenta de que muchos de nuestros socios están preocupados por este asunto" dijo ayer el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Segei Ryabkov. "No tenemos ninguna razón para revisar nuestra posición". Específicamente dijo —según el Washington Post— que los S-300 podrían ser disuasivos en contra de una intervención extranjera y no se podían usar en contra de los rebeldes sirios quienes, por supuesto, no tienen fuerza aérea. "Nosotros creemos que dichos pasos ayudan en gran medida a refrenar a algunos 'exaltados' que piensan en un escenario que le dé una dimensión internacional a este conflicto" dijo.

El embajador ruso ante las Naciones Unidas, Vitaly Churkin, destacó el mismo punto en una entrevista ayer con Christiana Amanpour de CNN. Churkin dijo que los sistemas S-300 "están diseñados específicamente para que no puedan formar parte de ningún tipo de confrontación interna o guerra civil interna". Destacó que Rusia "está en contra de una intervención militar extranjera en Siria. Así que, en la medida en que estos sistemas, si se despliegan en Siria, puedan disuadir una intervención militar extranjera, yo creo que ayudarán a enfocar las mentes en un arreglo político. Esto es lo que necesitamos hacer si queremos que se convoque esta conferencia en Ginebra y que finalmente tenga éxito".

En cuanto a quienes pudieran ser los "exaltados", medios de prensa israelíes y estadounidenses citan extensamente al ministro de la Defensa de Israel Moshe Ya'alon amenazando con bombardear las entregas de S-300 cuando Rusia se los haga llegar a Siria. "Los embarques aún no están en camino" se dice que dijo ayer. "Esto les puedo decir, yo espero que no salgan y si, Dios no lo quiera, llegan a Siria, nosotros sabremos que hacer".

Churkin dijo en respuesta a que había de hecho grandes riesgos implícitos en hacer algo en torno al conflicto en Siria, pero expresó confianza en que "también los israelíes van a mantener sus cabezas frías y se van a abstener de actos temerarios".

Otra cuestión es cuando van a ser operativos los sistemas S-300 en Siria. El Washington Post informa que, según analistas militares rusos, tomaría hasta un año entrenar a los equipos sirios a operarlos, cuyo entrenamiento requeriría ejercicios de disparos en vivo en territorio ruso, y no hay señales de que dicho entrenamiento haya empezado. Por lo tanto, con el fin de que los sistemas sean operativos en Siria, tendría que ser manejados por personal ruso, una posibilidad que no se ha ni mencionado ni negado.