Departamento de Estado elogia a Europa por armar a los rebeldes sirios; no condena el terrorismo extranjero

30 de may de 2013

30 de mayo de 2013 — El vocero del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, elogió a Europa por suspender el embargo de armas a la oposición siria ayer y aunque denuncia la ayuda del Hezbolla a las fuerzas del gobierno de Siria, se niega a condenar a los miles de terroristas extranjeros que han entrado a Siria a combatir en contra de las fuerzas del gobierno.

Vendrell dijo que el gobierno de Obama apoya "la relajación del embargo de armas de la Unión Europea (UE)" y dijo que eso era "una buena idea". Confirmando el papel actual de Estados Unidos en coordinar los envíos de armas a los rebeldes sirios, dijo que "estamos suministrando ayuda no letal, y otros les están suministrando distintos tipos de ayuda, pero lo estamos haciendo de una manera coordinada". Pero por supuesto al mismo tiempo, Vendrell "condenó" el suministro ruso de armas al gobierno sirio, enfatizando que "nosotros condenamos todo el apoyo de armas para el régimen" incluyendo los sistemas antiaéreos rusos S-300.

Un reportero preguntó: "Y sobre el tema de las armas... Si le entendí correctamente, usted dice que por un lado el régimen no debe obtener armas porque estas armas se usarían en contra de su propia población. Pero por el otro lado, está bien que la oposición obtenga armas, porque con ellas se defienden. ¿Pero y qué hay del flujo de voluntarios extranjeros que están llegando de todas partes del mundo islámico y árabe, según informa el [inaudible]?".

Vendell se negó a condenar el ingreso de combatientes extranjeros, diciendo solo: "Bueno, lo que realmente nos preocupa es el aumento dramático de la actividad del Hezbollah dentro de Siria...".

Hoy en el Departamento de Estado, surgió de nuevo una pregunta similar, después de que la vocera Jen Psaki, iniciara el informe a la prensa declarando que "nosotros condenamos en los términos más enérgicos" el anuncio del Hezbollah de que ellos iban a enviar combatientes a Siria en respaldo del gobierno de Assad. Cuando un reportero le preguntó si el Departamento de Estado también exigiría el retiro de los numerosos combatientes extranjeros que se han unido a los rebeldes, Psaki se negó a contestar, diciendo solo "nos preocupan todos los combatientes extranjeros y su participación y la extensión de este conflicto hacia otras zonas en torno a Siria".