Sequía, hambruna y muerte acechan a Centroamérica

15 de junio de 2013

15 de junio de 2013 — La política de despoblación del imperio británico ya va muy avanzada en Centroamérica, en donde la severa sequía y escasez de alimentos están produciendo hambrunas y muerte.

El genocidio de los biocombustibles de su majestad le está quitando a la población literalmente los alimentos de la boca, como se ve en el caso de Guatemala, en donde en los últimos 20 años se han destinado porciones cada vez mayores de la tierra cultivable a la producción de maíz, caña de azúcar y palma africana para producir etanol para la exportación, hambreando a su población. Guatemala tiene la tasa más alta de desnutrición infantil en el hemisferio occidental, más elevado incluso que Haití, en donde el 50% de los niños menores de cinco años sufren desnutrición, lo que se eleva al 80% entre las poblaciones indígenas.

La presión feroz para que destinen el maíz a los biocombustibles ha forzado aumentos tan elevados en los precios de las tortillas que se han duplicado. "El promedio de los guatemaltecos sufre ahora más hambre debido al desarrollo de los biocombustibles" advierte Katja Winkler, de la organización sin ánimo de lucro Idear, de Guatemala.

De manera similar en Nicaragua y El Salvador, la producción de caña de azúcar para los biocombustibles ha aumentado enormemente, pero se está llevando a cabo en condiciones tan brutales que una gran cantidad de trabajadores de la costa del Pacífico de ambas naciones se han enfermado con una enfermedad terminal crónica del riñón, que se atribuye a las horrorosas condiciones de trabajo.

La sequía devastó Panamá en abril y mayo, lo que llevó al racionamiento de la electricidad y cierre de negocios, escuelas públicas y universidades e incluso puso en peligro el funcionamiento del Canal de Panamá. Se perdieron importantes cosechas y gran cantidad de ganado y se requirió la distribución de emergencia de alimentos a las poblaciones afectadas. Honduras, Nicaragua y El Salvador, ninguna de las cuales tiene una infraestructura de generación de energía eléctrica propia, le vendieron electricidad a Panamá durante la crisis. Ahora, el Presidente panameño libre cambista Ricardo Martinelli anunció un enorme programa de energía solar así como también la construcción del parque de molinos de viento más grande de Centroamérica, como la solución "verde" a la crisis energética.

La sequía de casi un año de duración en Honduras ha acabado con los pequeños agricultores y campesinos quienes dependen del maíz, frijol y arroz que producen para alimentar a sus familias y hacer algo de dinero mediante la venta. Según el dirigente de la Federación Nacional Campesina, Benedicto Carcamo, la destrucción del 50% de la cosecha de maíz que normalmente se siembran antes de que llegue la lluvia, es particularmente devastadora porque la producción local de maíz es una de las formas en que le sacan la vuelta al cada vez más elevado precio del maíz importado, que los campesinos no pueden pagar.

En varias comunidades de Choluteca en la parte más al sur de Honduras haciendo frontera con Nicaragua, ya se ha desatado la hambruna en donde en el 2012 se perdió el 95% de todas las cosechas de granos básicos.