El programa de biocombustibles de Obama y Londres mata a 250,000 personas al año

22 de junio de 2013

22 de junio de 2013 — El programa de alimentos para combustible que viene ejecutando Obama y Londres, en vista de la severa crisis global en las cosechas de cereales y de la disminución de las reservas, está ocasionando cuando menos 250,000 muertes al año y afligiendo a millones más con enfermedades e incapacidades.

Esta tasa de mortalidad es una estimación conservadora, elaborada mediante la extrapolación de los cálculos muy cuidadosos que hizo Indur M. Goklany (quien es un investigador del clima) en 2011, utilizando los datos de la Organización Mundial de la Salud y del Banco Mundial, en un estudio titulado "¿Podrían los programas de biocombustibles aumentar las muertes y enfermedades en los países en desarrollo?" [1] publicado en la revista de los médicos y cirujanos estadounidenses, el Journal of American Physicians and Surgeons (Vol. 16, No. 1, Primavera de 2011). Un boletín de prensa sobre el artículo se titulaba "Los biocombustibles podrían matar 200,000 personas al año en el Tercer Mundo". [2]

Goklany hizo su estudio en oposición al enunciado erróneo de que el calentamiento global matará gente si el mundo continúa con los combustibles fósiles y no cambia a los dizque "renovables', tal como los biocombustibles. Goklany dice que eso no es cierto. Son los biocombustibles los que matan. Y para eso se basó en la observación de la mortalidad y morbilidad debido al empobrecimiento en general, y en particular a la falta de alimentos.

En suma, el método de Goklany combina los elementos siguientes:

1) Los estudios de la Organización Mundial de la Salud "sugieren que por cada millón de personas que viven en pobreza absoluta en los países en desarrollo, hay cuando menos 5,270 muertes al año y 183,000 años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) que se pierden por enfermedades".

2) El Banco Mundial estimó que del año 2004 al 2010 más de 35 millones de personas fueron empujadas a la pobreza, debido al peso del precio de los alimentos y a los trastornos económicos asociados al aumento en la producción de biocombustibles durante esos seis años.

3) En consecuencia, estas dos condiciones juntas "condujeron cuando menos a que ocurriera un exceso de 192,000 muertes al año, además de las enfermedades resultantes de la pérdida de 6.7 millones de años de vida ajustados a la discapacidad (AVAD) por año", concluye el doctor Goklany. Su estudio presenta detalles de los factores de primer y segundo orden que intervienen en la debilitación y la muerte (desnutrición, infección, salubridad, etc.).

En los dos años y medio que han pasado desde que se hizo este estudio, ha continuado la alta tasa de utilización de maíz para etanol que había en Estados Unidos en 2010, y en todo el mundo han aumentado otras formas de biocombustibles incluyendo la caña de azúcar para el gasohol y el biodiesel proveniente de otras cosechas.

El volumen de maíz que se utiliza para hacer biocombustiles en Estados Unidos desde que Obama tomó posesión del cargo en 2009, ha aumentado en 35%, de 94 millones de toneladas en 2008, hasta 127 millones de toneladas en 2011. El ritmo de empobrecimiento en el mundo se ha elevado, a consecuencia de un costo inflado de los alimentos debido a los biocombustibles y todos los factores combinados.

Por lo tanto, una extrapolación lineal conservadora, muestra que la tasa de mortalidad hoy día debido a los biocombustibles está en el rango de 250,000 personas al año.

Enlaces:

[1] http://www.jpands.org/vol16no1/goklany.pdf

[2] http://www.prnewswire.com/news-releases/biofuels-policy-may-kill-200000-per-year-in-the-third-world-118770124.html