La NSA tenía una enorme operación de espionaje contra Brasil

9 de julio de 2013

9 de julio de 2013 — El periódico brasileño de amplia circulación O'Globo reveló el 7 de julio en un artículo de primera plana que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por siglas en inglés) ha llevado a cabo una enorme operación de espionaje en contra de Brasil, fisgoneando los teléfonos, Internet, fax y otros medios de comunicación de millones de ciudadanos, compañías e instituciones brasileñas.

El artículo, firmado por el periodista estadounidense Glenn Greenwald y los brasileños Roberto Kaz y José Casado, está basado en documentos secretos dados a conocer por el ex analista de la NSA, Edward Snowden, a los que tuvo acceso O'Globo, en donde se detalla el funcionamiento del programa Fairview de la NSA. No está claro cómo espiaban a muchas de estas personas y compañías, dice O'Globo, pero la evidencia sugiere que el espionaje "es constante y a escala gigantesca".

Bajo el programa Fairview, la NSA se asoció con una compañía de telecomunicaciones de EU, no mencionada por nombre, que a su vez se asoció con Telecoms de Brasil. Una vez que la compañía norteamericana tuvo acceso a la información por las telecomunicaciones de Brasil, la NSA usó a Fairview para grabarlo. O'Globo concluye directamente que lo que Snowden ha revelado, significa "el fin de la era de la privacidad, en cualquier momento y en cualquier lugar, especialmente en países como Brasil en donde las 'grabaciones clandestinas' se convirtieron en política de Estado bajo la dictadura militar".

Los brasileños están sumamente cautelosos en su respuesta, debido, entre otras razones, al hecho de que es muy probable que las compañías de telecomunicaciones nacionales trabajaban con la NSA, de la misma forma en que lo hicieron sus contrapartes europeas. Hasta circula un rumor de que Brasil tiene una instalación de recolección de información en el país junto con la NSA, informó hoy el Guardian de Gran Bretaña.

La Presidenta Dilma Rousseff convocó a una reunión de emergencia de su gabinete el 7 de julio, después de que el Ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, dio a conocer una declaración usando un lenguaje cuidadoso y tibio, expresando "grave preocupación" por las revelaciones y pidiendo "clarificaciones" de EU. El ministro de Comunicaciones Paulo Bernardo le dijo a O'Globo que el "no tenía duda" de que EU habían espiado a Brasil, pero que estaba seguro de que esto no iba tener un impacto negativo sobre las relaciones bilaterales.

Por su parte, el Departamento de Estado respondió por correo electrónico a una pregunta de la BBC de Brasil, diciendo que "el gobierno de Estados Unidos responderá de manera apropiada a nuestros socios en Brasil a través de los canales diplomáticos y de inteligencia. No vamos a comentar públicamente o específicamente sobre supuestas actividades de inteligencia. Como política, hemos dejado en claro que EU obtiene inteligencia extranjera del tipo que todas las naciones recolectan".