La ley que obliga a producir etanol ya mató a millones de personas

10 de julio de 2013

10 de julio de 2013 — La llamada Norma de Combustibles Renovables (conocida como RFS, por sus siglas en inglés), que es la ley que impone la obligación de incluir etanol en la gasolina, ya ha causado cuando menos 250,000 muertes al año, y millones de personas son víctimas de enfermedades y discapacidad. Desde el 2005, el número de muertes como causa directa de la ley que impone el uso de etanol se cuentan en millones. Si la RFS no se revoca de inmediato, este horror solo se va a acelerar, y se multiplicará por los efectos de la reducción constante de la producción agropecuaria como consecuencia de los elevados precios del maíz.

La tasa de mortandad de la que hemos hablado aquí es un estimado conservador basado en la extrapolación de un cuidadoso cálculo hecho en el 2011 por Indur M. Goklany, utilizando datos de la Organización Mundial de la Salud (WHO) y del Banco Mundial (BM)[1].

En resumen, el método de Glokany combina los siguientes elementos:

1) Estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) "sugieren que por cada millón de personas que viven en pobreza absoluta en los países en desarrollo, anualmente hay cuando menos, 5,270 muertes y 130,000 años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) que se pierden por enfermedades".

2) El Banco Mundial estimó que en el período del 2004 al 2010, más de 35 millones de personas, fueron empujadas a vivir en condiciones de pobreza debido al peso de los altos precios de los alimentos y a las distorsiones económicas asociadas con el aumento de la producción de biocombustibles durante esos seis años.

3) Por lo tanto Glokany llega a la conclusión de que considerando ambas condiciones, "llevan a cuando menos a 192,000 muertes al año, además de las enfermedades que resultan de la pérdida de 6.7 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) al año". Goklany afirma en su investigación que estas son cifras muy conservadoras.

En los dos años y medios desde que se hizo este estudio, se ha mantenido un elevado índice de la producción de maíz para producir etanol, y se han incrementado otras formas de biocombustibles a nivel mundial, incluso de gasohol producto de la caña de azúcar, y biodiesel. En Estados Unidos el volumen de maíz que se dedica a la producción de biocombustibles, desde que Obama asumió el cargo en el 2009, llegó a 35% en el 2011. El índice de empobrecimiento en el mundo, en medio de los precios inflacionarios de los alimento a causa de la producción de biocombustibles y de otros factores es enorme.

De modo que, una extrapolación lineal conservadora muestra que el índice de mortandad a nivel internacional a consecuencia de la producción de biocombustibles está en el orden de 250,000 personas al año; la realidad es mucho peor, si tomamos en cuenta que el estimado que da Glokany fue muy conservador.

Un estudio relacionado hecho por Timothy Wise de la Tufts University, que muestra este crimen desde otro ángulo, calcula el efecto que tiene para las naciones en desarrollo el incremento de los precios de las importaciones de maíz. La investigación muestra que más de la mitad del incremento de precios de las importaciones de maíz a consecuencia de la producción de etanol (que significa de 20 a 40% de todo el incremento de precios entre el 2007 y el 2008) se le carga a las naciones en desarrollo, que llegó a $9,300 millones de dólares desde 2005 a 2011[2]. Por ejemplo:

En Uganda, donde el índice de pobreza es de 65%, y el de pobreza extrema de 38%, el incremento en Estados Unidos de la producción de maíz para etanol desde el 2004 elevó los precios del maíz en un 20%. En Uganda, el 65% del ingreso en efectivo de la gente se utiliza para adquirir comida, y en las zonas urbanas los pobres dependen del maíz para obtener el 20% de las calorías necesarias. Para México, hasta el 2012, país en el que el maíz es básico y en el que el precio de las tortillas se incrementó en un 69% desde el 2005, el crecimiento de la producción de etanol en Estados Unidos le ha costado $1,500 millones de dólares. Al mismo tiempo, desde la década de 1990 muchas naciones se vieron forzadas a depender de las importaciones, como Centroamérica, por ejemplo, que de depender solo en un 20% de las importaciones de maíz pasó a casi 50% en los años recientes. Ahora, ya no tienen maíz porque no hay para ellos; y los precios son inaccesibles.

Algunos hechos importantes

Estados Unidos produce el 30% de la cosecha anual de maíz a nivel mundial. Las leyes de producción de biocombustibles exigen que en el 2013 se mezclen 13,800 millones de galones de etanol de maíz con gasolina, una cantidad que utilizará alrededor de 4,900 millones de fanegas de maíz, o alrededor de 40% de la cosecha de maíz a nivel nacional (con un 26%, al menos, de aceite de soya que adicionalmente se quema como biocombustible). Las exportaciones de maíz de Estados Unidos se redujeron de 2,134 millones de fanegas en el 2005, a 800 millones en el 2012, mientras que en el mismo período la cantidad de maíz que Estados Unidos importó pasó de 9 millones de fanegas a 125. La producción de etanol en Estados Unidos del 2005 al 2013 pasó de utilizar un 14% de la producción de maíz a utilizar un 42%.

Si tomásemos esos 13,800 millones de galones de etanol que están programados para este año, y en su lugar convirtiéramos todo ese maíz en productos alimenticios, habría suficiente comida para asegurarle una base nutricional diaria de 1,200 calorías a un poco más de mil millones de personas, cada día, por todo un año; 1200 calorías de alimentos derivados del maíz para 1/7 de la población mundial, por un año completo, y eso solo con el maíz que nosotros en Estados Unidos dedicamos para la producción de etanol. Esto es un poco más de las 925 millones de personas que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) contó oficialmente como hambrientos en 2010.

Además, todas las habilidades, maquinaria, agua, maquinaria agrícola involucrada para sacar etanol del maíz, puede redirigirse y dedicarse a la producción de muchos otros productos alimenticios necesarios.

Productores Agropecuarios

Docenas de empresas de carne de aves, carne de puerco, carne de res y de lácteos se han declarado en bancarrota, fueron vendidas, o simplemente tuvieron que salir del negocio en este período en vista del incremento de los precios de los granos para alimentar a los animales. En California, además de las bancarrotas de las granjas lecheras (103 de las 1,600 granjas lecheras se declararon en bancarrota el año pasado), la empresa avícola de más larga data Zacky Farms, a la cual se le adjudica el 2% de la producción de pavo en Estados Unidos, se declaró en bancarrota argumentando como motivo el alto costo de los alimentos para ganado. El blog del diario The Baltimore Sun informó a finales de mayo que para los productores avícolas de la región Delmarva (que incluye a los estados de Delaware, Maryland y Virginia) el precio del alimento de maíz se incrementó en 275% desde el 2007,cuando golpe el RFS. En este período, seis grandes grupos avícolas cerraron sus operaciones.

En Canadá, país que se ubica en el tercer lugar de las naciones que más exportan carne de puerco en el mundo, el segundo mayor productor se declaró en bancarrota en septiembre, y señaló que la causa fueron los altos precios de los alimentos para ganado. El sector ganadero está apelando al Congreso, después de que lo rechazara por completo en el 2012. Siete grupos ganaderos y procesadores de carne recientemente presentaron a la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes del Congreso declaraciones contra los biocombustibles, pidiéndoles que pongan un freno a la ley de combustibles renovables (RFS), entre ellos el Consejo Nacional de Criadores de Puerco, la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno, el Consejo de Productores de Leche, la Federación Nacional de Criadores de Pavo, y otros.

En abril, en una conferencia de prensa en la que se anunció la iniciativa bipartidista RFS Reform Act (Ley de Reforma del RFS), Jim Costa, representante por el estado de California, dijo "se acabó el debate; como sabemos la Normativa de Combustibles Renovables no es sustentable. Apenas esta semana tuve información de parte de Foster Farms, quienes son criadores de aves en mi distrito [San Joaquín Valley], que en los últimos 5 años, lo que les cuesta mantenerse en el mercado se elevó a más de 250 millones de dólares al año, como consecuencia de los altísimos precios del maíz. Utilizar alimentos como combustible para nuestros vehículos está dañando a los productores y productoras de leche, a ganaderos, a los consumidores, y a la economía en toda la nación. Esto no lo podemos permitir. Llegó el momento de hacer un verdadero cambio a gran escala".

Las medidas necesarias

En junio de este año, algunos miembros del Senado y de la Cámara de Representantes del Congreso, introdujeron un proyecto de ley para derogar las leyes que imponen la producción de etanol. Exige que se elimine esta ley. Exígele esto a la delegación congresional que te representa. Si eres miembro de alguna de las dos Cámaras del Congreso, haz todo lo que esté en tu poder para que se elimine esta ley.

Cualquiera que se oponga a que se elimine la RFS, con conocimiento de causa está destruyendo la capacidad de producción alimentaria de Estados Unidos, y está hacienda posible la muerte de millones de personas.

La derogación de la RFS es una necesidad para salvar a la nación. Desde la disminución de nuestros rebaños, hasta la mala gestión de nuestras aguas y de nuestros suelos, el daño que se está infligiendo a nuestros recursos agrícolas estratégicos a nombre del ecologismo verde es de una naturaleza mucho más fundamental que el daño que pudiera causarnos una invasión enemiga. Hemos asumido la política del imperio, con la cual rompimos en 1776, y con nuestras propias manos nos la estamos imponiendo a nosotros mismos. Ya se pueden ver las muertes humanas a consecuencia de esta política tanto en nuestro país como en el extranjero, y tenemos que pararla ya antes de que acelere.

Lyndon LaRouche, en su videoconferencia del viernes 21 de julio, a una pregunta sobre la política a favor del etanol declaró:

"¡Esa política es criminal! Es un plan para llevar a cabo asesinato en masa, de varias maneras: Matando a la gente de hambre... ¿Entiendes lo que esto significa, en términos de los alimentos que la gente no va a obtener? ¿Te das cuenta del incremento en la tasa de mortandad, si permites que este Presidente continúe con estas medidas? Y solo trabaja para la reina. Pero la intención de la reina es reducir la población del planeta! De 7 mil millones de personas, a aproximadamente mil millones! Y ya lo está haciendo! Ya se está haciendo. ¡Eso es el Movimiento Verde! Esto es lo peor en toda la historia conocida... en términos de la intensidad, es la peor maldad que se pueda imaginar!"

Notas

1- "Could Biofuel Policies Increase Death and Disease in Developing Countries? " Journal of American Physicians and Surgeons, Vol. 16, No. 1, Spring 2011.

2- Timothy A. Wise, "The Cost to Developing Countries of U.S. Corn Ethanol Expansion", [2]Tufts University Global Development and Environmental Institute, October 2012

Enlaces:

[1] https://larouchepac.com/node/27121

[2] http://ase.tufts.edu/gdae/policy_research/GlobalEthanolCosts.html