Investigan a JP Morgan y Goldman Sachs

22 de julio de 2013

22 de julio de 2013 — En un artículo destacado en el New York Times de ayer, se pone al descubierto el enorme movimiento para acaparar los mercados de bienes básicos que han realizado los principales bancos de Wall Street, JPMorgan Chase y Goldman Sachs en los últimos 10 años. La denuncia del NY Times se produjo en vísperas de una audiencia programada para el 23 de julio por las Subcomisiones de Protección al Consumidor y de Instituciones Financieras de la Comisión Bancaria del Senado, que va a "examinar las sociedades financieras y sus carteras para preguntarse si ¿'Deberían los bancos controlar plantas eléctricas, depósitos y refinerías petroleras?"

Si esta actividad suena como una escena financiera en Estados Unidos antes de la Glass-Steagall, que Franklin Roosevelt intervino para anular, están en lo correcto. Como lo implica el NY Times, indirectamente y sin mencionar la Glass-Steagall por nombre, la normativa de la Glass-Steagall evitaría estas actividades, que están robándole en grande a la población estadounidense, tanto individuos como empresas.

Lo que sucedió fue que la Reserva Federal le concedió "exenciones" a los principales centros del dinero en el 2003, lo que le dio gran poder a Goldman Sachs para manipular y lucrar del mercado del aluminio, y la Comisión de Valores (SEC, por sus iniciales en inglés) aprobó un plan a fines del 2012 que puso a JPMorgan en posición de apoderarse del 80% del mercado del cobre.

Aunque el artículo del Times se enfoca en el mercado del aluminio, afirma que "las maniobras en los mercados del petróleo, trigo, algodón, café y otros le han acarreado miles de millones de ganancias a los bancos de inversiones como Goldman, JPMorgan Chase y Morgan Stanley, en tanto que forzan a los consumidores a pagar más cada vez que tienen que llenar su tanque de gasolina, prender una luz, abrir una cerveza o comprar un teléfono celular". Los bancos compraron enormes porciones de infraestructura para almacenar y también transportar las mercancías.

Las exenciones especiales que obtuvieron los bancos de la Reserva Federal, para que compraran activos comerciales de mercancías físicas, se suponía que iban a ayudar a la "eficiencia", a "aumentar la competencia" y a "beneficiar al consumidor". ¡Si, como no!

El senador Sherrod Brown, quien patrocina la audiencia del 23 de julio, dijo públicamente que quiere que la Reserva Federal le ponga un freno a los bancos:"los bancos deben ser bancos, no compañías petroleras" dijo. "Ellos deben hacer préstamos, no manipular los mercados para presionar al alza los precios de las manufacturas y exponer todo nuestro sistema financiero a un riesgo innecesario". La Reserva Federal confirmó oficialmente que está revisando las exenciones.