En Texas ponen al descubierto la horrible cara de JP Morgan Chase

22 de julio de 2013

22 de julio de 2013 — En el momento en que la movilización de LaRouche PAC a nivel nacional, incluyendo Texas, estaba a todo lo que da para que los congresos estatales apoyen la HR 129, se produjo en Texas una intervención directa de JPMorgan Chase (JPMC), según lo informó un banquero importante con conocimiento "interno" de la situación. A fines de abril, el presidente ejecutivo de JPMC, Jamie Dimon, asistió a una especie de retiro para los clientes en Austin. Además de platicar informalmente con los incautos, alias "clientes" de JPMC, le llamó al gobernador Rick Perry, para hacerle llegar un mensaje.

El mensaje de Dimon a Perry fue, JPMC tiene 30,000 empleados en Texas, y podría tener muchos más, siempre y cuando el estado siga siendo "amigo de los bancos". Esta es la misma amenaza que los cabilderos de Morgan le hicieron saber a la audiencia de la Comisión del Senado estatal en Delaware, que estaba considerando un proyecto de ley sobre la Glass-Steagall como memorial de parte del estado. La visita de Dimon coincidió con la intensa campaña de LPAC, encabezada por Kesha Rogers, miembro del Comité Político de LPAC, para asegurar una resolución similar por parte de Texas. A pesar de las promesas de hacerlo de parte de muchas oficinas, incluyendo el interés mostrado por algunos republicanos, todavía sigue pendiente de presentarse un proyecto de ley similar en Texas.

¿Significa esto que los miembros orgullosos e independientes de la legislatura del gran estado petrolero de Texas los maneja un oligarca de Wall Street con el dedo meñique?