Congresista Marcy Kaptur habla en el pleno de la Cámara de Representantes a favor de la Glass-Steagall

26 de julio de 2013

26 de julio de 2013 — La congresista Marcy Kaptur (demócrata por Ohio) pronunció un discurso de Orden Especial ante el pleno de la Cámara de Representantes el 23 de julio del 2013, haciendo un llamado a los congresistas para que copatrocinen su proyecto de ley por el restablecimiento de la Glass-Steagall, que le ponga fin a la destrucción de la nación, contrastando el saqueo de Detroit con las ganancias masivas de los saqueadores, en especial JP Morgan-Chase. A continuación partes de su discurso:

Señor presidente de la Cámara, Congreso:

Desgraciadamente, en 1999 el Congreso derogó la Ley Glass-Steagall. Esa ley había protegido nuestra nación por más de siete décadas en contra de la especulación salvaje de las casas de inversión y los gigantes financieros de Wall Street.

Cuando se abrieron de nuevo las compuertas entre la banca prudente y el abandono especulativo, Wall Street jugó apuestas con el dinero de los consumidores estadounidenses. Vean a dónde nos ha llevado, a la peor recesión desde la Gran Depresión, a un mundo donde tenemos la transferencia de riqueza más elevada en la historia de Estados Unidos del ciudadano del común hacia Wall Street; la inundación continúa.

Ahora, tus depósitos en ahorros y certificados de depósitos no están ganando casi ningún interés. ¿Adivina quien está haciendo dinero con tu dinero?

En conmemoración del 80 aniversario de la promulgación de la Ley Glass-Steagall, el Congreso tiene que adoptar la Ley Retorno a una Banca Prudente de 2013, H.R. 129. Yo los invito a todos los miembros a que copatrocinen nuestro proyecto de ley bipartidista por el restablecimiento de las compuertas que protegían a la población de la codicia de Wall Street...

Después de que se derogó en 1999, los bancos de Wall Strett, fieles a su naturaleza, crearon de nuevo dinero falso con largueza. Usaron ese dinero falso para comprar más valores respaldados en hipotecas, que se empaquetaron como obligaciones de deuda garantizadas.

La mayoría de los estadounidenses ni siquiera podían definir qué eran estos instrumentos, pero los gigantes de Wall Street terminaros desplumándolos, devorando un promedio del 20% del valor hipotecario.

La falta de regulaciones le permitió a Wall Street atiborrarse más allá de tasas sostenibles. Manipularon los fondos mutuales de los consumidores y las cuentas de pensiones de los trabajadores estadounidenses, asegurándose así que lo estadounidenses fueran los que estuvieran enganchados del anzuelo cuando estallara la burbuja hipotecaria.

Sandy Weill, quien ayudó a inventar estas malas prácticas, en su calidad de ex presidente y gerente general de Citigroup, en un cambio fundamental dijo en CNBC, en apoyo al restablecimiento de la Glass-Steagall, que "Lo que probablemente debemos hacer es ir y dividir los bancos de inversiones de los bancos regulares, hacer que los bancos reciban depósitos, hacer que los bancos hagan algo que no va a poner en riesgo los dólares de los contribuyentes".

¡Vaya! ¡Desearía que hubiera pensado esto antes de hacer lo que hizo!

Wall Street convirtió nuestro vigoroso sistema bancario en un paraíso para los especuladores. Tiraron la precaución por la ventana, y cambiaron la prudencia por la codicia. Estos hombres del dinero obtuvieron enormes ganancias para el banco. Y en general, el público estadounidense no sabía de esos negocios tras bambalinas. Pero Wall Street agarró los dólares que los estadounidenses se ganaron con su trabajo duro para apostar en instrumentos complejos y arriesgados como los derivados, y luego llenaron el vació con la pérdida de los hogares del pueblo estadounidense…

En 2012, JPMorgan-Chase reportó ganancias netas récord por $21,300 millones de dólares, comparados con los $19,000 millones que hicieron el año anterior. Por tercer año consecutivo, el gigante bancario registro un ingreso neto récord.

Los ingresos totales de JPMorgan-Chase en el 2012 fueron de casi $100 mil millones. Eso hubiera financiado totalmente al Departamento de Transporte, la NASA, la Fundación Nacional de Ciencia y hasta hubiera rescatado a Detroit.

Y sin embargo, vean a Detroit. Este fin de semana vimos que la ciudad de Detroit presentó su solicitud de quiebra. Los informes noticiosos informaron que Detroit tiene un déficit de $18 mil millones, como una tercera parte de esto son sus fondos de pensiones.

Bueno, vean lo que le quitó la crisis financiera a los ciudadanos de Michigan, más de $180,000 millones, diez veces más que la deuda con la cual está luchando la ciudad de Detroit, $180,000 millones en pérdidas en el valor de la propiedad, solo en Michigan.

¿Quien le debe pagar a los ciudadanos de Detroit en Michigan reponiendo lo que les quitaron? Lo que les quitaron fue el valor de sus propiedades. He aquí un problema matemático para ustedes.

Yo les diría a mis colegas, por favor únanse a nosotros en el copatrocinio de la H.R. 129. Regresémosle la prudencia a la banca y mantengamos alejados a los especuladores.