Wall Street y Obama entran en pánico ante el impulso que adquiere la Glass-Steagall

15 de julio de 2013

15 de julio de 2013 — La introducción de un segundo proyecto de ley en el Senado de Estados Unidos el jueves 11 de julio, ha captado la atención de los medios informativos, y como se podía esperar, generó pánico en Wall Street y en la Casa Blanca de Obama. También revivió la división faccional entre la City de Londres y Wall Street que se refleja en el diario londinense Financial Times, el cual publicó un análisis de noticias y otro editorial respaldando la separación de los bancos como establece la Glass-Steagall.

Según fuentes que estuvieron presentes en la reunión, el Presidente Obama les "leyó la cartilla" a los miembros de la Junta de Congresistas Negros, y eso que en todo su gobierno es la apenas la segunda vez que se reúne con ellos desde que asumió el cargo en enero del 2009. En la reunión donde estuvieron todos presentes, Obama no planteó por nombre la cuestión de la Glass-Steagall, pero si estuvo muy incisivo para exigirles lealtad de corderitos y que dejaran de criticar a su Presidencia, alegando que tenía las manos atadas y que "no tenía la culpa" de que bajo su Presidencia la situación de la comunidad afroamericana haya ido de mal en peor. Pero luego al terminar la reunión con el grupo, el Presidente tuvo una reunión privada con la representante Maxine Waters (de California), quien es la demócrata de mayor jerarquía en la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. No hay ninguna duda de que Obama la debe haber presionado enormemente para asegurar que la Comisión no considere el proyecto de ley de los representantes Marcy Kaptur (demócrata de Ohio) y Walter Jones (Republicano de Carolina del Norte) para restablecer la Glass-Steagall, que tiene ahora 70 copatrocinadores.

El mismo banco JPMorgan Chase que el mes pasado encabezó la campaña de presión para evitar que la resolución para restablecer la Glass-Steagall no llegara a votación en el Senado del estado de Delaware, también se menciona hoy en la cobertura de prensa sobre la pelea por la Glass-Steagall. El informativo Huffington Post publicó un artículo con el titular "JPMorgan Chase responde al Proyecto de Ley para restablecer la Glass-Steagall de Warren y MacCain" en una entrevista con Marianne Lake, directora de finanzas del banco JPMorgan. Lake dice las mismas mentiras viejas de que "la Glass-Steagall no tuvo nada que ver con la crisis y nuestro modelo de hacer negocio nos permite ser un puerto en la tormenta". Sin que sea una sorpresa para nadie, Barney Frank, ex representante demócrata por Massachusetts, el mismo que bloqueó que se convocara una genuina Comisión Pecora luego de ocurrida la debacle de septiembre de 2008, salió públicamente a respaldar la posición de JPMorgan contra la Glass-Steagall.

La senadora Elizabeth Warren (demócrata de Massachusetts) respondió a todas las mentiras de JPMorgan ayer en una entrevista con el noticiero Fox Business News, en la que señaló que fueron precisamente los bancos demasiado grandes para quebrar, incluyendo al JPMorgan Chase, al Citibank y al Bank of America, los que recibieron los enormes rescates de los contribuyentes después del colapso de Lehman Brothers en septiembre del 2008. Ella destacó que los cuatro bancos más grandes de Wall Street, hoy son 30% más grandes de lo que eran cuando la explosión de septiembre del 2008.

El diario londinense Financial Times publicó un artículo noticioso sobre como está creciendo la pelea en torno de la Glass-Steagall, titulado "Proyecto de Ley para restaurar la Glass-Steagall perturba a Wall Street", donde destaca que la introducción del Proyecto de Ley denominado 'Ley de 2013 de la Glass-Steagall del siglo 21', "se suma a una andanada de maniobras curiosamente bipartidistas para dividir a los bancos que está ganando terreno".

El mismo diario publicó un editorial titulada "Dividir la banca: Se necesita una nueva Glass-Steagall, no solo en Estados Unidos". El diario reitera aquí lo que ha planteado ya en editoriales anteriores desde hace un año sobre la separación de la banca, y menciona a la senadora Elizabeth Warren y al senador John McCain (republicano de Arizona) como los principales copatrocinadores del nuevo proyecto de ley que recién se introdujo la semana pasada, y señala que "el instinto de los dos legisladores, de que la banca comercial se separe de las actividades más riesgosas es razonable y se debe hacer caso. Como se vio muy claramente con la crisis financiera, los principales beneficiarios del modelo de la banca universal han sido los propios bancos. Se han podido financiar a si mismos de manera muy barata, dado que los inversionistas saben que los gobiernos saldrán al rescate para salvar a los depositantes. Este subsidio implícito fomenta el tipo de comportamiento irresponsable por el cual están pagando todavía los contribuyentes de todo el mundo". La editorial agrega que "la separación total puede ser más sencilla de instrumentar" que la mentada Regla Volcker o el esquema de la Comisión Vickers de una compartimentación. "La Ley Glass-Steagall original tenía apenas 37 páginas. También erradicaría la cultura cargada de testosterona de la banca de inversión para que no entre las actividades de la banca comercial, la cual requiere una gestión paciente. Como lo ha mostrado el escándalo de la Libor, cuando se mezclan las dos culturas son los agentes de corretaje los que tienen la ventaja". Concluye con una advertencia: "Cuando es tan alto el descontento popular contra la banca, no se puede pasar por alto este poderoso argumento".