Brasil llama a su representante ante el FMI por insubordinación

5 de agosto de 2013

5 de agosto de 2013 — El ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantega llamó al director de Brasil ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Paulo Nogueira Batista, despues de que manifestó su oposición al FMI y su apoyo a la desquiciada política de rescates que se le está imponiendo a Grecia, al abstenerse de votar a favor del último tramo del FMI para Grecia.

Mantega dio a conocer una declaración afirmando que Nogueira Batista "no consultó con el gobierno, ni fue autorizado por nosotros para votar de esta manera, y el Ministro de Finanzas le ordenó que regresara de inmediato a Brasil a dar explicaciones... El Ministro de Finanzas acaba de hablar por teléfono con la directora gerente del FMI Christine Lagarde para expresarle su apoyo al programa" y para disculparse profusamente por el voto de Nogueira Batista. Humillándose dijo que si se volviera a someter a votación, obviamente Brasil apoyaría el rescate.

Nogueira Batista, quien en su calidad de director de la Junta Ejecutiva, también representa a otros 10 paises, dió a conocer una segunda declaración diciendo que el personalmente tomó la decisión, asi que los países que el representa no se les puede acusar de apoyar directamente su decisión. El Financial Times de Londres dice que la declaración de Mantega, el representante de Brasil ante la Junta de Gobernadores del FMI, fue recibida con "incredulidad" porque el mismo ha criticado abiertamente al FMI. De hecho, en su edición del 8 de julio, The Economist atacó tanto a Mantega como a la Presidente Dilma Rousseff por atraverse a tratar de eludir los dictados librecambistas de Londres y pide la renuncia de Mantega por atreverse, entre otras cosas, a bajar las tasas de interés.

El Financial Times cita a Paulo Kramer de la Universidad de Brasilia, quien dice que "alguien le tuvo que haber dicho " a Mantega que "le bajara el tono". Parece que si recibió el mensaje.

En mayo pasado, Nogueira Batista, junto con otros directores no europeos del FMI criticaron públicamente el rescate de Chipre, especialmente el mecanismo de rescate interno (robándose los depósitos de los ahorristas) y sus pronósticos optimistas de que iba a haber una recuperación, que según citas de Nogueira Batista requerían que se "suspendiera la incredulidad".