Aumenta el reconocimiento de que solo la Glass-Steagall puede parar el prototipo Detroit de economía fascista

8 de agosto de 2013

8 de agosto de 2013 — "Plan Grotesco para Detroit: desplumar a la población trabajadora para salvar a los bancos [1]" es el título de un artículo útil publicado el 5 de agosto en AlterNet por Ellen Brown, una bien conocida escritora sobre finanzas, quien preside el Instituto sobre Banca Publica y dirige el portal electrónico webofdebt.com.

Brown destaca correctamente que "la quiebra de Detroit se está pareciendo mucho sospechosamente al prototipo de rescates internos que se inició con la Junta de Estabilidad Financiera del G-20 en el 2011, que hizo su aparición en escena con Chipre en el 2013". Señala que bajo el fraude del mentado rescate interno, los derivados son los primeros en la cola para que les paguen y se les da "super prioridad en la quiebra" por encima de "los demandantes no asegurados" como son las pensiones. "Supuestamente, los megabancos representan un riesgo sistémico y Detroit no... La quiebra de Detroit establece un prototipo para limpiar las pensiones gubernamentales en donde quiera. Chicago y Nueva York podrían ser los siguientes".

Brown concluye presentando la Glass-Steagall como la respuesta. "Necesitamos revocar la súper prioridad de los derivados en una quiebra y restablecer las protecciones de la Glass-Steagall".