Los crímenes de Wall Street: El cartel de las materias primas deja sin servicio médico a 23,000 trabajadores

31 de julio de 2013

31 de julio de 2013 — Ahora hay 23,000 mineros de las minas de carbón, que se encuentran en Virginia Occidental y en los otros estados del este de Estados Unidos en que hay minas de carbón, que enfrentan recortes al servicio de atención médica a causa de las acciones deliberadas de Wall Street y la City de Londres para reestructurar las operaciones de su cartel de materias primas, a fin botar el "exceso" de personas y al carbón mismo. Se han realizado protestas masivas en las regiones productoras de carbón; el gobierno de Obama ha aplaudido el cierre y la miseria que ha generado, diciendo que eso ayuda al medio ambiente.

El 9 de julio, más de 5,000 mineros de las minas de carbón y simpatizantes de Virginia Occidental y de muchos otros estados (Pennsylvania, Ohio, Virginia, Kentucky, Alabama, Illinois, Missouri) llevaron a cabo una manifestación en Fairmont (Condado Marion, en el centro norte de Virginia Occidental), para protestar contra la perspectiva de un recorte del servicio de salud y de sus prestaciones debido al proceso de bancarrota de la compañía minera Patriot Coal, conjuntamente con las compañías Peabody Energy y Arch Coal. Esta es la 14ava manifestación de protesta. La próxima será en San Louis, Missouri. El sindicato de mineros (United Mineworkers) había aceptado prescindir del aumento de los sueldos a fin de mantener el servicio de atención médica, como les habían prometido. Pero ahora también los servicios de salud se van a recortar para fines de agosto.

Esto es una muestra más del programa de Londres, Wall Street y Obama en acción. La maniobra corporativa de "jódete" es muy simple. Cuando el "carbón era el rey", la rama mercantil del imperio británico tenía su parte en Arch, Peabody, y otras compañías famosas a nivel mundial. Hicieron billones de dólares, en tanto que las medidas de seguridad para las mineros se mantuvieron en su nivel más bajo, notablemente, durante los sucesivos gobiernos de Bush, cuando muchos mineros de Estados Unidos perdieron sus vidas en frecuentes desastres ocurridos en las minas.

Entonces, los mas ricachones del cartel de las materias primas retiraron sus inversiones, deshicieron sus corporaciones, y se llevaron lo que pudieron antes de que la campaña ambientalista de "se acabó el carbón" pegara con toda su fuerza. Patriot Coal Corp. fue creada como una compañía pantalla, para luego deshacerse de todas las obligaciones con los trabajadores, y para abandonar por completo las actividades en las minas de carbón. El gran capital tras bambalinas se fugó para apostar ahora en el gas esquisto que está de moda, y para especular en el mercado internacional de materias primas en general.

Lo que ocurrió fue que Peabody creó Patriot en 2007, y le traspasó el 11% de sus activos, junto con más del 43% de las obligaciones de sus pensionados. En 2008, una firma creada por Arch, Magnum Coal, se fusionó con Patriot. En el proceso de transferir los activos y obligaciones de Magnum, Patriot se quedó con el 12% de losa activos de Arch y el 96% de sus obligaciones de atención médica a los pensionados. Luego en 2012, Patriot Coal se declaró en quiebra; y de inmediato anunció que no podría seguir pagando las pensiones y prestaciones de salud a sus trabajadores, jubilados y sus familias. El 29 de mayo, un tribunal federal de bancarrota de San Louis, sede de las firmas Patriot, Arch y Peabody, falló a favor de la empresa.

El 25 de junio, Obama emitió su epitafio imperial verde para los mineros: "Se acabó el carbón, y la gente sobra". El senador de Virginia Occidental, Joe Manchin, ex gobernador demócrata del estado, le respondió de inmediato: Queda claro que el Presidente le ha declarado la guerra al carbón y a los mineros. Pero los legisladores de ambos partidos han andado muy silenciosos en torno a la masacre que ha perpetrado Wall Street y Londres contra los mineros. Algunos legisladores de los estados mineros han presentado proyectos de ley ante el Congreso para sufragar los costos de la atención médica a los mineros (como el proyecto de ley 'Cuidado para los mineros del carbón') pero al mismo tiempo apoyando a la Patriot (Arch y Peabody) en sus pretensiones de seguir como entidad especuladora en materias primas (y que el gobierno, o sean los contribuyentes, paguen los gastos de su "reestructuración").

En realidad, Estados Unidos como nación no será viable a menos que se paren en seco la los delincuentes de Wall Street. Esto requiere el restablecimiento de la Glass-Steagall, un sistema nacional de crédito y la reconstrucción de la infraestructura. La situación de Virginia Occidental es un ejemplo de muestra. Sus condados se encuentran entre los más pobres de la nación.

Por ejemplo, el Condado McDowell (el más al sur) se encuentra entre los 10 de menor ingreso de todos los 3143 condados del país, en términos del ingreso personal. Más del 33% de sus 21,320 residentes viven debajo del nivel de pobreza, donde el ingreso medio familiar es de $21,967 dólares al año. Casi la mitad de los niños del condado viven en condición de pobreza. El desempleo es de más del 30%, y la tasa de personas discapacitadas mayores de 5 años es de más del 40%.

No siempre fue así: El condado McDowell a mediados del siglo 20 fue el principal condado productor de carbón en Estados Unidos; su población fue de 98,880 habitantes en 1950. En los años setenta el carbón se estancó, junto con toda la economía; se desaceleró la energía nuclear y luego se detuvo. Se paró el proyecto de NAWAPA (Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica). Se detuvieron los grandes proyectos de infraestructura y el mantenimiento de las obras civiles existentes luego se cancelaron. El país entró a la era de la Organización Mundial del Comercio, de la globalización y de la economía mundial de casino financiero.

El condado McDowell mismo tiene en un enorme déficit en infraestructura. Solo una pequeña parte de los residentes tiene agua dulce; más del 65% de las casas no tienen tratamiento de aguas negras. La de protección frente a inundaciones es casi cero; en 2001 y 2002 sufrió sendas inundaciones récord que destruyeron el 15% de los hogares del condado.