Presidenta de la Junta Escolar de Pontiac, Michigan dice "Estamos peleando por nuestras vidas"

8 de agosto de 2013

8 de agosto de 2013 — El viernes 2 de agosto, el estado de Michigan declaró oficialmente en estado de emergencia fiscal al Distrito Escolar de Pontiac. Según las leyes estatales, esto echa a andar una serie de medidas y de decisiones que se tienen que tomar, en medio de lo cual, se reunió la Junta Escolar, que enfrenta un futuro imposible a menos que por el bien de la nación la ley Glass-Steagall se apruebe de inmediato para iniciar un proceso de reconstrucción económica mediante la emisión de crédito federal.

"Técnicamente estamos peleando por nuestras vidas y peleando para mantener nuestras puertas abiertas", dijo Carroll Turpin, Presidenta de la Junta Escolar, a los presentes en la reunión.

Kelley Williams, Superintendente Escolar interino, trató de asegurarle a los trabajadores de las escuelas presentes en la reunión, que "encontraremos la manera de darles un cheque esta semana". Hay solo 4700 estudiantes en el distrito, luego de que cientos de ellos se han mudado a otros distritos o a las escuelas privadas.

La base económica de Pontiac se ha erosionado bajo la desindustrialización, como sucedió con cientos de importantes centros en todo el estado de los Grandes Lagos, de lo cual la crisis de Detroit es ahora la más destacada.

En el 2010 se nombró un gerente de emergencia para la ciudad de Pontiac, que supervisó el desmantelamiento de la ciudad. Ahora los niños de la ciudad están amenazados con ser dispersados por la zona. Las leyes estatales le presentan al Distrito Escolar cuatro opciones: Bancarrota federal CH 9; una gerencia de emergencia; una "nueva evaluación"; un acuerdo de consenso a las propuestas estatales.

Miles de municipios están hoy sufriendo por el derrumbe económico acumulado, olas de saqueo con los enredos financieros de Wall Street y la desesperación. La crisis más reciente es que no pueden obtener crédito para el funcionamiento del gobierno.

Muchos lugares se enfrentan al caos y al aumento del costo en sus ofertas de bonos municipales, de lo cual Wall Street se burla calificándolo de "el contagio de Detroit". El 5 de agosto, el Financial Times de Londres hizo un resumen de este proceso: "Los gobiernos estatales y de las ciudades de Estados Unidos están empujando la venta de bonos municipales esta semana, tratando de sacar por lo menos 6,600 millones de dólares en fondos en medio de un aumento en los intereses que tienen que pagar como secuela de la bancarrota municipal más grande de la historia de Estados Unidos... El volumen de la semana pasada es mayor que el promedio semanal de las ofertas municipales que se han hecho en el 2013, de $5,500 millones de dólares... Esto sucede luego de que otros emisores en Michigan, como el Condado Genesee, pospuso la oferta que planeaban para el 1 de agosto". Los municipios han tenido que ofrecer tasas de interés mayores para vender sus bonos, pero incluso ni siquiera ofreciendo las más altas del mercado pudo el Condado Genesse colocar los suyos.

Además del 'efecto Detroit', "los municipios han estado bajo presión en los meses recientes en vista de la amenaza de que el programa de Emisión Cuantitativa de la Reserva Federal llegue a su fin, lo que desató una fuga de capitales para invertirlos en otros títulos valores".