El Procurador General, Eric Holder, despliega planes que llevan a la legalización de las drogas

16 de agosto de 2013

16 de agosto de 2013 — En un discurso muy promocionado ante el Colegio de Abogados de Estados Unidos (ABA por siglas en inglés) en San Francisco, California, el 12 de agosto, el Procurador General (y el alter ego de Obama) Eric Holder anunció que iba a dar a conocerle nuevas pautas a los fiscales federales en todo el país. Escondiéndose detrás de una crítica a las pautas federales sobre sentencias obligatorias, que ciertamente se han convertido en un desastre, especialmente para las minorías en todo el país, Holder presentó el clásico argumento estilo George Soros para ponerle fin a la guerra a las drogas a favor de una legalización más "pragmática", como la que se ha adoptado para la mariguana en los estados de Colorado y Washington, en el gobierno de Obama.

"En cuanto a la llamada guerra a las drogas que entra a su quinta década" empezó diciendo Holder, "tenemos que preguntarnos si ésta, y los enfoques que esto implica, han sido verdaderamente efectivos y han contribuido a los esfuerzos del gobierno, encabezados por la Oficina sobre Política Nacional de Control de Drogas, a buscar un nuevo enfoque". Pasó a condenar el hecho de que Estados Unidos tiene ahora a 2.24 millones de presos por drogas, lo que es una cuarta parte de la población carcelaria total, y pidió reformas en las sentencias.

Pero después agregó más ampliamente:

"Algunos asuntos es mejor que se manejen a nivel local o estatal. Y es por eso que le he dado instrucciones directas a la comunidad de la fiscalía de EU para que desarrollen pautas específicas diseñadas localmente, congruentes con nuestras prioridades nacionales, para determinar cuando se deben presentar cargos federales y cuando no se deben presentar". Este es precisamente el lenguaje usado por los proponentes de la legalización de las drogas para argumentar que el gobierno federal debe hacerse de oídos sordos y permitir que estados tales como Colorado y Washington hagan lo que les de en gana, es decir una política de legalización de hecho.

No es de sorprender que una de las personalidades más prestantes en el establo de legalizadores de drogas de George Soros, Ethan Nadelmann, director ejecutivo de Drug Policy Alliance de Soros, le dijo al diario Guardian de Londres, en respuesta al discurso de Holder que "estaba decepcionado de que el gobierno de Obama no hubiera actuado antes... pero dijo que Obama y Holder merecen todo el crédito por estas acciones decisivas".