Histórico debate y votación en el parlamento británico de rechazo al despliegue militar

30 de agosto de 2013

30 de agosto de 2013 — Por primera vez en la historia, el parlamento británico impidió al gobierno de Gran Bretaña llevar a cabo un despliegue militar. Ayer jueves 29 del presente, en una votación crítica, despues de ocho horas de debate, docenas de parlamentarios conservadores votaron junto con los laboristas en contra de la resolución propuesta por el Primer Ministro, David Cameron, para recurrir al principio del uso de la intervención militar "si se necesitara" en Siria. La resolución fue rechazada por los parlamentarios 285 votos contra 272, una mayoria de 13 votos. Cameron se vió forzado a tener que reconocer que se daba cuenta que no contaba con apoyo para que Gran Bretaña actuara en contra de Siria. Es ahora una certeza política que va a tener que suspender cualquier plan de apoyo a un ataque militar.

"Yo creo firmemente en que es necesaria una respuesta tajante al uso de armas químicas, pero tambien creo que debemos respetar la voluntad de esta Cámara de los Comunes" dijo anoche Cameron después de la votación. "Me queda claro que el parlamento británico, reflejando el sentir del pueblo británico, no quiere ver una acción militar británica. Entiendo esto y el gobierno va a actuar en consecuencia".

El Secretario de la Defensa, Philip Hammond, dijo que estaba decepcionado, pero admitió que las sospechas sobre un intervención militar en el Medio Oriente eran muy profundas, derivadas básicamente de la experiencias en Iraq.

La votación se produjo después de que Cameron ya había tenido que darle grandes concesiones a la oposición en general. Como lo destacó esta tarde el Telegraph, esta es la primera vez desde la crisis en el Canal de Suez en 1956 que la oposición no respalda los planes del gobierno para desplegar fuerzas armadas.

También fue derrotada una resolución del Partido Laborista, aunque esto es de menor importancia, comparada con la votación en contra de Cameron.

La revuelta generalizada en el parlamento británico en contra de la precipitación de Obama para lanzar un ataque militar en contra de Siria dificulta seriamente el intento del primer ministro David Cameron de apoyar a Obama e influyó en que se frenara en Estados Unidos tanto un ataque militar como ayudar a expandir la oposición. Estaba programado para hoy originalmente un debate sobre si Gran Bretaña iba a participar en una acción militar en Siria, pero la oposición forzó a Cameron para que aceptara, primero, que Gran Bretaña va a esperar el resultado de las investigaciones de los inspectores de armas de la ONU, que va a haber un segundo debate y votación en el parlamento en ese momento y que también va a haber debate y votación sobre la enmienda del Partido Laborista de oposición, a las políticas del gobierno, lo cual sucedió hoy.

Ocho horas después del debate, el parlamento votó en contra de la enmienda Laborista 332 en contra y 220 a favor. Es probable que la segunda ronda de votación sea más intensa.

El debata de hoy de ocho horas fue acalorado y extenso, enfocándose en la situación extremadamente volátil en el Medio Oriente y el peligro de que la guerra se expanda y se intensifique, la necesidad de tener una "evidencia irrefutable" de que Assad atacó con armas químicas, los errores crasos cometidos en el lanzamiento de la guerra en contra de Iraq hace diez años, la incapacidad del gobierno de Cameron de preveer las consecuencias de una acción militar, y las relaciones del Reino Unido con Estados Unidos, incluso el por qué Gran Bretaña debe actuar en base a la desquiciada declaración de una "línea roja" de Obama. Claramente reflejaba una amplia oposición en el Reino Unido a una acción militar.

Después en el debate, el parlamentario Nick Clegg de los Liberales Demócratas, de nuevo reiteró que iba a tener que haber un segundo debate y votación por separado antes de que el Reino Unido tome parte de cualquier acción militar, un punto que enfatizaron hasta los mismos partidarios del gobierno. Clegg reconoció que en el Parlamento y en el país había muchas "sospechas" sobre las intenciones del gobierno. Los parlamentarios insistieron en demandar un compromiso total de que NO se van a usar las bases británicas en apoyo a los ataques en contra de Siria, sin que se debatan y se voten.

El dirigente laborista Ed Milliband también está bajo fuertes presiones para que se resista a Cameron, y dio a conocer una enmienda de Oposición, junto cuando los miembros tanto de su propio partido y su socio en la coalición, los Demócratas Liberales, así como tambien los Laboristas, estaban obligando a Cameron a que llamara a sesiones para hoy al parlamento. Incluso antes del debate, Cameron tuvo que hacer otra concesión seria, aceptando DOS debates y votaciones en el Parlamento, la primera para hoy sobre la enmienda Laborista y la segunda, DESPUÉS de que los inspectores sobre armas de la ONU haya publicado su informe. Hoy, en su discurso de apertura, Cameron dijo insistente que tendría que haber una segunda votación antes de que el Reino Unido se una a cualquier acción militar, una concesión crítica de su parte.

Un vocero del primer ministro dijo que "los parlamentarios están muy conscientes de las profundas preocupaciones que tiene el país por lo que sucedió en Iraq. Es por esta razón que estamos comprometidos a actuar para hacerle frente a este crimen de guerra, pero emprendiendo acciones de la manera correcta, procediendo en base al consenso... Refleja la necesidad de proceder conforme al consenso, tomando en consideración el trabajo realizado por los inspectores sobre armas; y refleja el respeto del Primer Ministro por el proceso de la ONU".

Como lo informa el Daily Mail, y lo confirmó una fuente londinense, Cameron enfrenta una revuelta en su propio partido. El parlamentario David Davis, ex secretario del interior del partido, quien se enfrentó a David Cameron por el liderato Tory, es el jefe de un grupo de conservadores que se han rebelado en torno a Siria. Davis dijo que hay enormes riesgos en bombardear a Siria. Esto se podía interpretar en el Medio Oriente en formas que no podemos predecir. También dijo que el todavía no está convencido de que el ataque químíco letal haya sido un acto deliberado del gobierno de Assad.

La enmienda laborista, presentada hoy a la vez que Miliband insistía en que su partido iba a votar en contra del gobierno en bloque, aunque expresa repulsión por los ataques con armas químicas a los civiles, establece que:

Esta Cámara apoya las medidas para proporcionar protección humanitaria al pueblo de Siria, pero solo respaldará la acción militar con fuerzas del Reino Unido, cuando se cumplan las siguientes condiciones:

* Los inspectores de armas de la ONU, después de concluir su misión en el este de Ghutah, se les de la oportunidad necesaria para que elaboren un informe al Consejo de Seguridad sobre la evidencia y sus hallazgos y la confirmación por parte de ellos de que se hubieran usado armas químicas en Siria,

* La producción de una evidencia convincente de que el gobierno sirio es responsable por el uso de estas armas;

* Haya considerado y votado de esta manera el Consejo de Seguridad de la ONU a la luz de los informes de los inspectores de armas y la evidencia presentada;

* Haya bases legales claras en el derecho internacional para emprender acciones militares colectivas para proteger a la población siria sobre bases humanitarias;

* Que dicha acción tiene que considerar las consecuencias potenciales en la región y por lo tanto tiene que ser legal, proporcionada, limitada en el tiempo y con objetivos precisos y alcanzables diseñados para persuadir el uso futuro de las armas químicas prohibidas; y

* Que el Primer Ministro informe aún más a la Cámara de los Comunes sobre si cumplen estas condiciones para que la Cámara de los Comunes pueda votar sobre la participación del Reino Unido en dicha acción.

* Esta Cámara de los Comunes destaca aún más que dicha acción está relacionada únicamente a los esfuerzos por disuadir el uso de armas químicas y no sanciona ninguna acción más amplia en Siria.