Banquero central suizo reconoce que, de todas maneras, el 'rescate interno' no excluye el 'rescate externo'

18 de septiembre de 2013

18 de septiembre de 2013 — No se ha bloqueado por completo la cobertura sobre la pelea por la Glass-Steagall en otras naciones en el ambiente preelectoral en Alemania. El jefe del Banco Central suizo, Thomas Jordan fue entrevistado el 14 de septiembre por escrito en el Bild, en donde reconoció que, no obstante que se informó ya del descarado plan de la agencia bancaria suiza FINMA para robarse hasta $650 mil millones de los depósitos para llevar a cabo el mentado 'rescate interno' de los bancos insolventes, que aún así se van a ejecutar también 'rescate externo' con el dinero de los contribuyentes.

A la pregunta del Bild, "¿podría hundirse uno de los grandes bancos sin que el Estado tuviera que salvarlo?" Jordan respondió: "Hasta el día de hoy todavía no es posible una reorganización ordenada de cualquiera de los grandes bancos activos globalmente. Por lo tanto todavía tenemos que buscar un equilibrio entre los altos costos económicos de una bancarrota desordenada y los costos de la ayuda del Estado". Después de esto, se le preguntó directamente a Jordan, ¿no sería mejor la Glass-Steagall, como se promulgó en Estados Unidos en los 1930? En pocas palabras, la respuesta de Jordan fue "no"; no para los "bancos universales" que el representa.

La entrevista con Jordan se publicó el mismo día en que Die Welt y N-TV publicaron preguntas y respuestas con el administrador de la quiebra de Lehman, Bryan Marsal, quien apoyó enérgicamente la Glass-Steagall e hizo un llamado por una "separación tajante" de la banca comercial y de la banca de inversión y la banca paralela en general. Marsal dijo que el manejo de la quiebra de Lehman lo convenció de que la Glass-Steagall es necesaria, con lo cuál desbarató la mentira –-con todo conocimiento de causa— que repetían Barney Frank, Tim Geithner y todo el equipo que afirma que la "Glass-Steagall no tuvo nada que ver con la quiebra de Lehmann o con el crac del 2008".