El Congreso canceló una medida furtiva que favorecía a Monsanto

28 de septiembre de 2013

28 de septiembre de 2013 — En medio de la escaramuza de esta semana en el Congreso sobre el presupuesto y el eventual cierre del gobierno, es muy probable que se elimine (dejando que llegue simplemente la fecha de expiración, el 30 de septiembre) una cláusula que lleva el sobrenombre de "Ley de protección de Monsanto", y que se inició hace seis meses como un añadido que se introdujo, como quien dice "a escondidas al morir la noche", en el proyecto de ley del presupuesto temporal en ese momento.

La cláusula dice que los agricultores podían continuar sembrando semillas mejoradas patentadas, incluso aunque el dueño de la patente original de esas semillas -—fuera Monsanto o algún otro miembro del cartel granelero— esté en litigio por efectos nocivos que podrían resultar de esas semillas.

El campo de semillas mejoradas no es nada de lo que verdaderamente sería si se utilizaran métodos isotópicos, técnicas de cultivo de mutación nuclear y mejorando la fotosíntesis propiamente. El nuevo informe de la revista 21st Century Science & Technology, "Nuclear NAWAPA XXI" [1] se refiere a esto en su capítulo titulado "Agro-Industrial Nuplex" (El concepto nuplex agroindustrial).

En vez de esto, en manos de Monsanto y los demás carteles mafiosos, la investigación científica de la siembra se enfoca hacia ciertas características, como las del tipo de maíz (Enogen) que produce una enzima que se necesita para aumentar la producción de etanol. O en una soya especialmente oleaginosa, buena para hacer biodiesel. Incluso esas características de las siembras, buenas en sí mismas, como el maíz que tolera la sequía, se utiliza en el sistema fondomonetarista genocida, para imponerle a los agricultores un monocultivo (que siembren cada año el mismo cultivo).

Dado que más del 80% de todas las semillas para los cultivos principales, pertenecen actualmente, de manera injusta, gracias a la subversión de la ley de patentes de Estados Unidos —que las considera como si fuesen "productos industriales" patentables— al cerrado cartel formado por Monsanto, Syngenta, BayerCrop Science, DuPont/Pioneer, y unos cuantos más, esta cláusula se coló y se puso en efecto como un beneficio directo para Monsanto y los otros. Monsanto enfrenta muchas demandas judiciales debido a su actitud de que 'nosotros dirigimos el mundo'.

Sin embargo, solo obtendremos la victoria verdadera cuando liberemos a la ciencia y las reservas alimenticias completamente de las garras del aparato angloholandés que controla los alimentos y las materias primas. Hay que anular las leyes injustas que permitieron la privatización de formas de vida al patentizar las semillas, comenzando con la Ley de Protección a las Variedades de Plantas, de 1970. Dar marcha atrás a las decisiones que se tomaron en los tribunales con relación a estas leyes despreciables.

Muchos congresistas admiten que ellos ni siquiera leyeron la cláusula llamada "Ley de Protección de Monsanto". Se están haciendo acusaciones que plantean que un miembro, o varios de ellos, de la delegación de Missouri en el Congreso, estado en el que Monsanto tiene sus oficinas principales, en San Louis, sería el culpable de introducir la medida en primera instancia.