Se discute una administración especial de la Troika para Italia para garantizar la austeridad

1 de octubre de 2013

1 de octubre de 2013 — Líderes sindicales y empresariales italianos han expresado temores a que la Troika (Comisión Europea, FMI y el Banco Central Europeo) vaya a intentar poner al país bajo una "administración especial" que aplique las medidas de austeridad asesina, si la crisis política actual no se resuelve rápidamente. Los depredadores financieros extranjeros están todos chillando con que se necesita de inmediato una resolución que garantice la viabilidad de las "reformas estructurales".

Teniendo como telón de fondo las revueltas políticas y económicas, Luigi Angelotti, dirigente de la federación sindical UIL, expresó hoy su grave preocupación en conferencia de prensa conjunta con otros dirigentes sindicales, de que se ponga a Italia bajo vigilancia especial de la Troika si continúa el caos. La Troika, dijo, sería "la alternativa a un gobierno real" y tomaría decisiones "que no se corresponden a los intereses del pueblo italiano" informa Reuters.

El ministro del Trabajo Enrico Giovannini pareció confirmar estos temores en sus declaraciones del 29 de septiembre. Aunque insistió en que no existía la posibilidad inmediata de que Italia quedara bajo una supervisión especial de la Troika, como sucedió con Grecia y Portugal, sin embargo sugirió que, si no había una pronta resolución a la crisis, las "autoridades nacionales" podrían empezar a sentir una "presión más fuerte... de las autoridades internacionales". "Si persistiera la inestabilidad y se afectara la zona del euro", dijo, el resultado sería esta supervisión extranjera.

El Ministro del Trabajo dio después garantías de que la composición de un nuevo gabinete no iba a poner en riesgo de ninguna manera el actual régimen de austeridad brutal y el cumplir con el techo de 3% en el déficit presupuestal de la Unión Europea. "Estamos absolutamente en terreno seguro" en esta materia, insistió.

Aunque el gabinete no pudo aprobar el 27 de septiembre un paquete de 3 mil millones de euros en alzas en los impuestos y recortes en los gastos, que tenía el objetivo de mantener el déficit presupuestal debajo del 3%, va a entrar en vigor un aumento del 1% en los impuestos a las ventas (de 21% a 22%) aprobado anteriormente por el gobierno de Monti. Giovannini desquiciadamente le advirtió a las compañías que más valía que se aseguraran de pasarle el aumento en el impuesto a los consumidores, ¡para no asustar a los inversionistas y no afectar la tasa de crecimiento del país!

La agencia calificadora Fitch sugirió hoy que estaba preparando una baja en la calificación de la tasa de crédito de Italia, quejándose de que el actual tumulto político podría poner en peligro la capacidad del gobierno de lograr los objetivos presupuestales de austeridad.