Obama: ¡Rápido! Terminen la Dodd-Frank

21 de agosto de 2013

21 de agosto de 2013 — Un Presidente Obama desesperado y cada vez más enloquecido, convocó el 19 de agosto al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, al Secretario del Tesoro, Jack Lew, y a otros reguladores financieros a una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca [1], para dejarles claro su "sentido de urgencia" respecto a terminar rápido las miles de páginas de regulaciones de la ley Dodd-Franck, tres años después de que el proyecto de ley de los banqueros fue aprobado por el Congreso. El sentido de urgencia para lograr que "se implementen rápido estas regulaciones de la reforma de Wall Street", fue transmitido a los medios de comunicación por el subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest, cuyo nombre suena bastante falso [en inglés coloquial, hacer 'josh' con alguien es "bromear" con alguien, y el apellido 'earnest' significa "serio"].

Como lo planteó el secretario del Tesoro. Jack Lew: "Si llegamos al final del año, y no podemos decir, con una cara que muestre honestidad, que acabamos con los [bancos] 'demasiado grandes para quebrar', vamos a tener que buscar otras opciones, porque la política de Dodd-Frank y la política de este gobierno es acabar con los 'demasiado grandes para quebrar' ".

Pero el elefante en la sala de la Casa Blanca no era la Dodd-Frank ni los "demasiado grandes para quebrar".

El diario New York Times [2] señaló que, "Algunos legisladores también han expresado su preocupación al respecto de que los reguladores se mueven muy lento. La senadora Elizabeth Warren, demócrata por Massachusetts, y otros senadores han propuesto nuevas leyes que podrían restablecer la separación entre los bancos y las firmas de inversión, como las de la Ley Glass-Steagall en la época de la Depresión". Fuentes confiables en Washington, DC, confirmaron que la Glass-Steagall estuvo en el centro de la discusión, como también lo dan a conocer informes de la reunión en la prensa.