LaRouche: Los banqueros mienten; la ley Glass-Steagall resolverá la crisis

9 de octubre de 2013

8 de octubre de 2013 — El economista y dirigente político estadounidense Lyndon LaRouche le dio una respuesta firme hoy a las afirmaciones de algunos de los principales banqueros de Wall Street, y de su revista American Banker, [1] de que un incumplimiento por parte del Tesoro de EU a mediados de octubre hará que estallen los bancos.

"No, no va a estallar", dijo LaRouche, "por la simple razón de que la ley Glass-Steagall solucionará ese problema. Y nada más lo va a solucionar; ninguna otra política que no sea restablecer Glass-Steagall tiene la posibilidad de funcionar.

"Estos banqueros en realidad nunca ganaron nada de su dinero de manera honesta, como para que ahora estén llorando de que lo van a perder a causa del gobierno. Deberíamos cerrar a Wall Street. Impongamos la política integral de Glass-Steagall. Eso, y solamente eso, solucionará el problema".

Banqueros hampones que se reunieron con Obama amenazaron con un derrumbe sistémico

Los mismos cabecillas de Wall Street que se reunieron con el Presidente Obama el 2 de octubre para planear como manipular al Congreso con relación a una crisis de deuda estadounidense, son los que amenazan que cualquier incumplimiento de pagos de Estados Unidos a fines de este mes, no importa que tan breve sea, haría volar en pedazos al sistema financiero global.

Hoy la amenaza provino de la revista de la Asociación Americana de Banqueros, American Banker [1]. La revista cita a Rob Nichols, presidente ejecutivo del Foro de los Servicios Financieros, que organizó la reunión de Obama con los banqueros hampones: "Todas las consecuencias de un incumplimiento efectivo son simplemente severas e inconmensurables e impensables", porque "pondría en riesgo la garantía prendaria del mercado, dañaría los préstamos de un día para otro, y agotaría los recursos fundamentales de liquidez del mercado". Nichols también pronostica un "aumento severo en las tasas de interés".

El rendimiento de los Certificados del Tesoro a un mes, comenzaron a subir el 1 de octubre. American Banker [1] cita a la analista de banca Karen Shaw Petrou, quien describe los certificados y valores del Tesoro (deuda soberana de Estados Unidos) como el agua en el sistema de drenaje financiero: "Los bancos más grandes temen que si no se logra aumentar el techo de endeudamiento (del gobierno de EU) destruirá toda la tubería del sistema" del drenaje financiero.

En realidad la mayor amenaza a los banqueros es el enorme mercado global de derivados financieros, aunque el artículo del American Banker no lo dice explícitamente, y nomás se refiere a los "repos", como se conoce a los contratos de recompra. En estos contratos, una de las partes pone como prenda colateral para respaldar el pago de flujos financieros bajo el contrato, certificados y valores del Tesoro de corto plazo, que representan generalmente a cada momento unos $600 mil millones de dólares en liquidez para la burbuja de los derivados, de acuerdo a un informe reciente de Keefe, Bruyette & Woods al que hace referencia American Banker. Un incumplimiento de cualquier tipo de títulos valores del Tesoro "congela" de manera automática ese tipo de operaciones "repo", lo cual obliga a una de las partes de los bancos involucrados en el contrato a exigir otro tipo de prenda como colateral, que obviamente no existe por ninguna parte, lo cual manda al infiero a todos esos tahúres como le sucedió a Lehman Brothers.