Documentos secretos del FMI: el rescate de Grecia el 2010 fue un rescate para los banqueros

9 de octubre de 2013

9 de octubre de 2013 — Las minutas secretas de las reuniones de la junta directiva del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebradas en mayo del 2010, en donde se discutió el rescate de Grecia, revelan que muchos delegados vieron el rescate de Grecia como solo un rescate de los bancos europeos. Es más, el rescate fue tan ultrajante que estaría condenado al fracaso y destruiría la economía griega.

Según el Wall Street Journal del martes 8, que publicó extractos de las minutas, el director ejecutivo brasileño ante el FMI, Nogueira Batista, dijo en una reunión de la junta directiva el 9 de mayo del 2010: "Los riesgos del programa son inmensos... Como está ahora, el programa arriesga sustituir el financiamiento privado por el financiamiento público. En otras palabras, más crudas, se pudiera ver no como un rescate de Grecia, que va a tener que sufrir ajustes dolorosos, sino como un rescate de los tenedores de la deuda privada de Grecia, especialmente instituciones financieras europeas".

Los registros también muestran que casi una tercera parte de los miembros de la junta directiva, en representación de más de 40 países no europeos, plantearon objeciones de peso en la reunión. "Debería estar sobre la mesa de discusiones la alternativa a una reestructuración voluntaria de la deuda... Hubiera sido mejor que las autoridades europeas hubieran presentado un proceso ordenado de reestructuración de la deuda" dijo el director ejecutivo de Argentina, Pablo Andrés Pereira. "En resumidas cuentas, la estrategia aprobada solo tendría un impacto marginal sobre los problemas de insolvencia de Grecia... Es muy probable que Grecia vaya a terminar peor que antes de que se implemente este programa", agregó. Además, dijo que el programa "parece reproducir los errores (es decir, los insostenibles ajustes fiscales) cometidos en el período previo a la crisis de Argentina en el 2001".

"Tenemos considerables dudas sobre la factibilidad del programa... Tenemos dudas sobre las hipótesis de crecimiento, que parecen ser demasiado benignas" dijo el director ejecutivo suizo René Weber. "Hasta una pequeña desviación negativa de las proyecciones de crecimiento de referencia volvería insostenible el nivel de la deuda a largo plazo... ¿Por qué no se ha tomado en consideración hasta ahora la reestructuración de la deuda y la participación del sector privado en el paquete de rescate?".

El representante de la India Arvind Virmani dijo que "la escala de la reducción fiscal sin ningún contrapeso en política monetaria, no tiene precedentes… Es un peso gigantesco que la economía difícilmente podría soportar. Incluso si el programa se implemente con éxito, lo cual es discutible, podría disparar una espiral deflacionaria de caída de precios, desplome del empleo y desplome de los ingresos fiscales que eventualmente socavaría el programa mismo".

Estados Unidos y la mayoría de los países europeos pasaron por alto todas esas objeciones, y lograron imponer y aprobar el programa porque tenían más de la mitad de los derechos de voto en el FMI.