¿Dirige Londres una red de matones en Argentina cuyo blanco es la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner?

14 de octubre de 2013

13 de octubre de 2013 — El 11 de octubre, el gobernador de la provincia argentina de San Juan, José Luis Gioja, aliado cercano de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, resultó gravemente herido al caer el helicóptero en el que viajaba, y se encuentra en estos momentos en condición crítica luego de haberle hecho dos operaciones quirúrgicas. Un legislador federal que viajaba con Gioja murió al caer la nave, y los miembros de la tripulación están hospitalizados.

Se están investigando las causas del siniestro; pero este ocurre cuando en la situación general se incrementan las tensiones políticas y la violencia relacionada con las próximas elecciones legislativas, en las cuales está en riesgo la mayoría que tiene en el Congreso actualmente el Frente para la Victoria, partido gobernante de Fernández. No se debe descartar que detrás de esto haya operaciones sucias "hechas en Londres".

Otro factor que se debe considerar en esta situación, es la operación en el cerebro que le fue practicada a la Presidenta Fernández, el 8 de octubre, para eliminar un coágulo de sangre, la cual fue totalmente exitosa pero que los medios de comunicación vinculados a los buitres de Wall Street y de la City de Londres, y los "analistas" afiliados a ellos, están usando para regar el rumor de que hay intrigas políticas detrás de bastidores, sugiriendo que en realidad no es la Presidenta quien tiene el control del gobierno. Estas mismas fuentes que insisten que las elecciones del 27 de octubre serán una derrota política para la Presidenta Fernández, impulsan la ya desgastada versión de la supuesta "corrupción" y "mal manejo" de la economía.

¿Y desde cuándo le preocupa la corrupción al imperio británico, que controla internacionalmente el narcotráfico y el lavado de dinero de las drogas y todos los crímenes financieros y políticos imaginables?

Lo que pone histérico a Londres, es el hecho de que la Presidenta Fernández, y su finado esposo Néstor Kirchner, quien le antecedió en el gobierno, revivieron el compromiso que tenía Argentina con la ciencia y la tecnología, y en particular con la energía nuclear, como proyecto nacional. Mientras que Alemania, Estados Unidos y otras naciones industrializadas están apagando sus plantas nucleares, Argentina está a punto de echar a andar la planta Atucha II, su tercer reactor nuclear, y se prepara para abrir la licitación para la construcción de una cuarta y una quinta planta nuclear.

La culminación de la planta nuclear Atucha II es una razón de enorme orgullo para los argentinos, particularmente porque los fanáticos controlados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que dirigieron el país en la década de 1990, trataron de interrumpir su funcionamiento permanentemente. El corto video que presentó la Presidencia de Argentina sobre Atucha II [1] muestra el compromiso y la pasión de los científicos y los ingenieros que, bajo condiciones adversas, trabajaron para mantener el funcionamiento de Atucha II, y concluye con un corto del discurso que dio en septiembre del 2011 la Presidenta Fernández de Kirchner al inaugurar Atucha II, en el que afirmó eso que causa tanto terror al imperio británico: "Y tenemos que ponernos de pié, los argentinos todos, para seguir asegurando que esa maquinaria nunca más, nadie la pueda detener".