LaRouche exige ¡Glass-Steagall ya!

3 de octubre de 2013

2 de octubre de 2013 — Lyndon LaRouche exigió hoy que el Congreso termine con el impasse sobre el cierre de las actividades del gobierno y sobre el aumento del tope al endeudamiento cuyo vencimiento se acerca, mediante la aprobación inmediata de la Ley Glass-Steagall en ambas cámaras con una mayoría bipartidista a prueba de veto.

"El Presidente Obama juega al Nerón, aprovechándose del cierre del gobierno en un esfuerzo desesperado para revivir su presidencia que se ha derrumbado. Y elementos del Partido Republicano le hacen el juego".

"Esta insensatez oculta una realidad mucho más mortífera", advirtió LaRouche. "La economía de Estados Unidos se encuentra en un derrumbe, todo el sistema financiero transatlántico, desde la Reserva Federal hasta los bancos de Wall Street dizque 'demasiado grandes para quebrar', se encuentran en un proceso de desintegración que no se puede detener. La hiperinflación, acelerada por la política de emisión cuantitativa de la década pasada, de rescates financieros y demás rescates internos, ha llegado a un punto que los niveles de vida de la mayoría abrumadora de los hogares estadounidenses se está derrumbando", agregó.

LaRouche señaló que: "Nada de esto es inevitable o ineludible. El Congreso se debe de reunir de inmediato para aprobar la ley Glass-Steagall con una gran mayoría bipartidista. Esto le pondrá fin a los rescates bancarios de todo tipo. Que se hundan los hampones de Wall Street. Son parásitos de la economía real y no tienen ningún sitio legítimo a no ser detrás de las rejas. Con la Glass-Steagall, ya no habrá más tahúres de Wall Street que hacen sus apuestas a costas de los contribuyentes. Los bancos comerciales quedarán separados, asegurados y listos para regresar al negocio de dar crédito a la economía real. El Congreso debe retomar las políticas de crédito federal del Sistema Americano, específicamente para proyectos de desarrollo que van a construir la economía real con millones de nuevos empleos productivos y con una paga decente".

"No hay salida a la crisis actual", advirtió LaRouche, "dentro del marco del actual sistema financiero y monetario y con Obama como Presidente". La resolución que proponen para garantizar la continuidad de las actividades del gobierno, y que han aceptado tanto demócratas como republicanos, es un conjunto de recortes asesinos que van a acelerar la desintegración de Estados Unidos si se permite que avancen en esa dirección. Los republicanos no están equivocados en cuanto a que se debe eliminar la ley de salud de Obama, el mentado Obamacare, pero la verdadera tragedia de la atención médica es la destrucción de lo que otrora fue nuestro magnífico sistema de hospitales, clínicas, instituciones de investigación y otros servicios médicos. A menos que haya un verdadero salto en la actividad económica en general, comenzando con la realización de grandes proyectos como el de la Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica (NAWAPA XXI), un programa internacional de emergencia para alcanzar la energía de fusión termonuclear, y otros proyectos para construir la región transpacífico como el centro de una expansión económica global, Estados Unidos está condenado.

Cualquiera que quiera un futuro se debe alinear ahora para empujar la aprobación de la ley Glass Steagall de inmediato. Libre de los rescates a Wall Street, libre de la hiperinflación generada por la emisión cuantitativa y otras estafas que saquean al pueblo estadounidense a favor de una oligarquía financiera que es criminal de cabo a rabo, esta nación puede conducir al mundo a una era de paz, prosperidad y progreso científico. Este es el verdadero llamado de Estados Unidos, no el tipo de partidismo cínico que promueve el cada vez más desesperado y enjuiciable Presidente Obama.