Wall Street Journal denuncia las constituciones antifascistas en Europa

30 de septiembre de 2013

30 de septiembre de 2013 — Un artículo publicado en la edición impresa del 28 de septiembre del Wall Street Journal con el encabezado "Las constituciones obstruyen los esfuerzos por deshacerse de trabajadores en Europa" [1], protesta porque los fallos del Tribunal Constitucional de Portugal, España y Grecia, en cumplimiento de sus respectivas constituciones posteriores a la guerra, le han puesto obstáculos importantes a las "reformas" económicas dictadas por la Troika (FMI, Banco Central Europeo y Unión Europea). El problema, se queja el Journal, es que "las constituciones escritas inmediatamente después de la guerra y las dictaduras apuntalaron las protecciones sociales en la mayor parte de Europa". El Journal no hace más que regurgitar el llamado al fascismo que hizo antes el J.P. Morgan Chase en su informe del 28 de mayo del 2013 titulado [2] "El ajuste en la zona del euro: más o menos a la mitad" en donde declaran: "Las constituciones y arreglos políticos en la periferia sur, establecidas después de la caída del fascismo, tienen diversos rasgos que parecen no ser adecuados para una mayor integración de la región".

El artículo del Journal se queja de que las constituciones obstruyen el camino de poder despedir trabajadores al ritmo que exigen los genocidas del imperio británico. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional de Portugal decidió el 26 de septiembre que el intento del gobierno por cambiar el código laboral para facilitarle a las compañías el despido de trabajadores era ilegal, porque la constitución estipula que se requiere una causa justificada. El 25 de septiembre, los trabajadores retirados marcharon en Lisboa en protesta en contra de los planes del gobierno de reducir drásticamente las pensiones del sector público en 10%. En los últimos cinco meses, relata el artículo, el Tribunal Constitucional le ha dado marcha atrás a cuatro medidas del gobierno por separado, entre ellas impuestos a las prestaciones para los desempleados y reducción de los salarios y pensiones. El exministro de Finanzas de Portugal, Medina Carreira protestó que "para cumplir con lo que los [jueces] quieren, necesitamos abandonar el euro", y señaló que esas dilaciones plantean la pregunta sobre si Portugal "va a poder recuperar la confianza de los inversionistas en bonos y evitar un segundo paquete de rescate". El economista del J.P. Morgan, Alex White, estuvo de acuerdo: "En varios casos las normas políticas locales parecen ser incompatibles con ser miembros de la zona del euro a largo plazo".