Alto financiero japonés advierte sobre el desplome inminente

18 de octubre de 2013

18 de octubre de 2013 — Daisuke Kotegawa, actualmente director de investigaciones del Instituto Cannon de Estudios Globales en Tokio y ex representante del gobierno de Japón en la Junta directiva del Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió sobre una explosión inminente del sistema financiero global, en el discurso que pronunció en el 11 Foro "Diálogo de civilizaciones" en Rodas, del 2 al 6 de octubre. En entrevista con el semanario ruso Zavtra el 10 de octubre, repitió sus advertencias.

"Mi experiencia e investigaciones indican que una catástrofe financiera, acompañada de un desplome global, podrían suceder en las próximas semanas, a menos que los dirigentes de las principales potencias económicas adopten ciertas medidas firmes y específicas. La crisis está vinculada a la situación en Estados Unidos, en donde las disputas políticas han llevado a que se congele el proceso presupuestario y a que se rechacen los intentos por elevar el techo de endeudamiento. Debido a esto, mi perspectiva sobre la situación en general es extremadamente escéptica".

En su discurso en Rodas, Kotegawa se explayó sobre su aseveración de que el desplome económico podría ocurrir en cualquier momento. Además de los fiascos del cierre del gobierno y el techo de endeudamiento en los Estados Unidos, advirtió que Grecia enfrenta un tercer rescate y los bancos españoles están en graves problemas, en posesión de carteras de bienes raíces enormemente sobrevaluados y sin reservas suficientes para hacerle frente a un nuevo desplome de la burbuja de vivienda y propiedades comerciales.

El Banco Central Europeo (BCE), advirtió Kotegawa, enfrenta una crisis de gran magnitud y el día del juicio podría llegar tan pronto se forme un nuevo gabinete en Alemania. Debido a estas nuevas crisis en ambos lados del Atlántico, los mercados financieros están en pánico. Kotegawa también destacó los serios problemas de endeudamientos a corto plazo en Corea del Sur que se agregan a la inestabilidad global general. Advirtió que los bancos de inversiones se las van a tener que arreglar por sí mismos, si se quiere que haya alguna esperanza de evitar un nuevo estallido sistémico.