Presión de las fuerzas en pro de la Glass-Steagall se mueven contra JP Morgan y Wall Street

21 de octubre de 2013

21 de octubre de 2013 — Con el movimiento en pro del restablecimiento de la Glass-Steagall pisándole los talones a Obama, Wall Street y la oligarquía financiera angloholandesa, el Procurador General de Obama Eric Holder y los funcionarios más altos y abogados de JP Moran se han enfrascado en intensas negociaciones tratando de llegar a un "arreglo" sobre los muchos casos pendientes por el comportamiento criminal del banco.

Pero a pesar de los informes de que JPMorgan aceptó pagar la cantidad "sin precedentes" de $13 mil millones ($7 mil millones en multas al Departamento del Tesoro, $4 mil millones en ayuda hipotecaria a los propietarios de vivienda que afectaron, y $2 mil millones para otros pagos por reparaciones), el banco no logró obtener lo que tanto deseaba: inmunidad judicial. Al menos no hasta ahora.

Las negociaciones llevan ya largo tiempo, pero en las últimas tres semanas llevaron a su punto culminante, en donde el presidente ejecutivo, Jamie Dimon se pasó todo un día a fines de septiembre encerrado con Holder en las oficinas del Departamento de Justicia, una semana antes de que Dimon y otros directores generales de bancos europeos y de Wall Street, descendieran sobre Washington para sostener pláticas de emergencia el 2 de octubre con Obama, el Secretario del Tesoro Jack Lew y los líderes de la Comisión de Finanzas republicanos en el Congreso, con el fin de leerles la cartilla sobre la Glass-Steagall. De la primavera para acá no solo el movimiento popular a favor de la Glass-Steagall tiene a los banqueros hampones de Wall Street totalmente en pánico sino que las denuncias de crímenes en masa por parte de los grandes bancos está de nuevo generando demandas de que se encarcele a algunos de los banqueros más conocidos por sus hurtos mayores.

Holder se pasó la noche del viernes 18 de octubre hablando con una serie de peces gordos de JPMorgan, lo que produjo los informes noticiosos del fin de semana de que estaban a punto de lograr un acuerdo. Si se sale de nuevo con la suya JPMorgan Chase y obtiene otro enjuiciamiento diferido y no se encarcela a ninguno de los más altos ejecutivos bancarios, las cosas le podrían estallar en la cara políticamente a Obama a pesar del arreglo de $13 mil millones, exactamente en el momento en que la población estadounidense está harto de todo el ciclo hiperinflacionario de rescates bancarios y austeridad genocida en contra de la población.