Cuenta regresiva en la crisis para la economía nazi y los rescates bancarios de todo tipo

25 de octubre de 2013

25 de octubre de 2013 — Durante su discusión semanal con el Comité Político de LaRouche PAC este lunes 21, [1], Lyndon LaRouche hizo hincapié en que nos encontramos en un período de "cuenta regresiva en la crisis", en donde la remoción del Presidente Obama de su cargo y la instrumentación de la ley Glass-Steagall son requisitos urgentes de inmediato.

Las próximas 6 a 8 semanas corresponden a ese período de cuenta regresiva, ahora que ya pasaron las elecciones de Alemania y que la crisis orquestada en torno al cierre del gobierno de Estados Unidos y el límite de endeudamiento ha pasado a una nueva fase. Se trata de la bomba de tiempo financiera global y el tic-tac indica que está lista a estallar en cualquier momento.

Aunque el plan del imperio británico consiste en un "aterrizaje forzoso" del sistema financiero internacional, utilizando la austeridad nazi y las medidas de "rescate interno" de la banca (el robo a los depositantes al estilo Chipre) para salvar selectivamente a los pedazos del sistema que sobrevivirán intactos, hay otros en los medios que formulan la política financiera que están en pánico de que todo se les haga humo, si solo dependen de robarse los depósitos de los ahorristas y los ingresos de la población (siguiendo el modelo de Chipre). Prefieren primero montar el aparato para garantizar que se ejecuten los "rescates internos" (o "resolución bancaria", como le llaman) y mantener el mecanismo de la emisión cuantitativa (seguir imprimiendo dinero para darle liquidez a los bancos) y otras formas del "rescate externo" ordinario. En este sentido, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, dijo en un discurso que dio el viernes 18 que le podía asegurar a todos los principales actores financieros que "la Corporación Federal de Seguros a los Depósitos tendrá una línea de crédito suficiente del Tesoro para garantizar una resolución tranquila".

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, hizo un comentario similar en una carta que le envió el pasado 30 de julio al jefe de la Comisión Europea para la Competencia, Joaquín Almunia, una copia de la cual le llegó a la agencia noticiosa Bloomberg, en la cual Draghi exige que las nuevas normas de la Unión Europea para el rescate interno de los bancos se complemente con capital público (o sea, el rescate externo ordinario); porque si no, se desataría el pánico y una corrida incontrolable sobre los bancos.

Lyndon LaRouche comentó el martes 22 que Draghi y todos los demás tienen un problemón. Si los gigantes eurasiáticos China, India y Rusia continúan trabajando juntos para construir una alternativa a las políticas del imperio británico de saqueo económico y guerra, eso les va a crear un problema muy difícil a los promotores del rescate interno y externo. No se puede eliminar simplemente a las seis séptimas partes de la población mundial sin esperar que haya una respuesta en contra.

Al mismo tiempo que se calienta el debate por ese lado, en toda Europa hay un resurgimiento de la propuesta de los llamados bonos híbridos, que son bonos que se convierten automáticamente en acciones de la compañía o banco que los emite, cuando cae el nivel de capital del banco. En otras palabras, son como las infames acciones "preferentes" de España, instrumentos financieros que hacen en una escala pequeña lo que la "autoridad de resolución" pretende hacer a gran escala. El diario Financial Times reportó el 12 de septiembre que este tipo de activos, "que casi desaparecieron hace cuatro años", han regresado en grande, con $40,000 millones de dólares que se espera vender este año. "Algunos les llaman 'bonos de muerte súbita'; otros hablan de bonos de 'liquidación' ", reconoció el diario británico.

Díganles "bonos de juguete", sugirió LaRouche, para ser más precisos.

Por otro lado, el analista financiero suizo conocido como "doctor desastres", Marc Faber, dijo que la Emisión Cuantitativa (EC) de la Reserva Federal puede llegar al billón de dólares al mes. Faber le dijo el lunes 21 a la cadena noticiosa CNBC que "la cuestión no es la reducción poco a poco [de la EC]. La cuestión es en que momento van a elevar la compra de activos a digamos $150 (mil millones), $200 (mil millones), un billón de dólares al mes... La Reserva Federal se encajonó en una posición de la cual no existe estrategia de salida".